Regresando al escenario, nos sentimos vivos nuevamente: Mtro. Miguel Epardo

La Jornada Nacional de Sana Distancia resultó un período de suma aflicción e incertidumbre para el Mtro. José Miguel Epardo Osorio, quien destacó que el retorno a los escenarios, constituyó un gran respiro para él, sin importar que la presentación fuese ante un número reducido de personas y con un pequeño grupo de Cámara.

No obstante, para los artistas, acontecimientos como el ocurrido hoy en el Museo de los Conspiradores es una luz al final del túnel, por tal motivo, el Mtro. Epardo destacó que tanto él como los demás músicos que le acompañaron, tocaron con mucho gusto, y dejaron emerger toda la energía contenida desde el 23 de marzo, ahora continuarán con su labor de la mejor manera que les sea posible.

Piensa que este es el primer paso hasta que se tenga plena certeza de que la pandemia se ha contenido lo suficiente para poder efectuar conciertos nuevamente en salas grandes, aunque se mostró franco al expresar que al menos, los primeros meses de 2021 las presentaciones deberán ser dentro de pequeños foros, con interpretaciones de grupos reducidos para público limitado.

En este punto el Mtro. Epardo  hizo notar que dichos aspectos toman gran relevancia cuando se ve desde otra óptica, especialmente porque tales circunstancias dan lugar a conciertos más íntimos; en cambio, cuando toma parte una gran orquesta el director no habla, y con el tipo de formatos que exige la nueva normalidad, se hace partícipe al público y la gente obtiene el gran beneficio que otorga conocer otras facetas.

Piensa que la secretaría de Cultura debe trabajar en conjunto con la Filarmónica de Querétaro para ofrecer en su página este tipo de conciertos y especificar sobre que tratarán, hacer saber a los asistentes que podrán hacer preguntas a los músicos; incluso, habrá la posibilidad de levantarse a bailar un tango, una polka o un baile de salón. Bajo esta tesitura, el reconocido violinistas hizo resaltar que con esas implementaciones se ayudará a la gente a superar de mejor forma y sin costo, la desesperanza y muchas situaciones adversas que hayan acontecido durante el encierro. Derivado de lo anterior, el músico remarcó que lo antes mencionado es una labor muy altruista, pero debe ser muy bien formulada y planeada. En este tenor, subrayó que el proceso se ubica en la fase de conciertos en museos, pero piensa que a partir de sucesos como el acontecido hoy, surgirá un detonante para próximos acercamientos al público en general, para motivar a que la gente se permita preguntar sobre los instrumentos  musicales, surgimiento de las obras, etc., puntos que también enriquecerán de gran manera a los artistas.

Epardo Osorio comentó sobre habilidades que desarrolló durante el confinamiento, emanado de lo anterior, acentuó que tuvo la fortuna de grabar individualmente, con lo cual, se ha vuelto a redescubrir; toda vez que, al grabar para subir al FB o al YouTube, se dio cuenta de carencias que tenía y otros aspectos olvidados, a causa de que generalmente toca en una agrupación tan grande como  filarmónica. Pero, hoy por hoy, se ha enriquecido y visto obligado a estudiar más y descubrir una nueva faceta como solista, porque al igual que sus demás colegas, el ha elaborado vídeos como solistas que se transmiten en YouTube y en las páginas de SECULT y la OFEQ.

Sobre el concierto brindado esta tarde, hizo notar que fue un acercamiento muy especial con el público porque han vuelto a reencontrarse y respirar, en un momento que los tenía al borde de la asfixia, y tocar para el público, aunque sea muy pequeño en número, como artista los enaltece y los hace sentir realmente bien, nuevamente vivos y productivos.

Para concluir, sugirió a la ciudadanía cuidarse y estar al pendiente de los próximos conciertos que habrá durante dos semanas de diciembre y todo el mes de enero. El Quinteto Eduardo Loarca se compone por los siguientes artistas: José Miguel Epardo Osorio, violín; Daniel Ortiz Moreno, violín; Miguel Ángel Epardo Argaiz, violín; Arshak Hayrikyan, viola; y, Marco Antonio Solis Ledezma, violonchelo.