Oscar Puente, ministro de transporte español, este miércoles calificó como una decisión «inexplicable» de un centro de control ferroviario la autorización a un tren de reanudar su trayecto, pese a que la señal roja podría ser la causa de una mortal colisión de trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo, en el centro de España.
Puente, durante una rueda de prensa efectuada en Madrid, dijo que un fallo informático en las comunicaciones había desactivado el sistema de control de seguridad ferroviaria LZB, deteniendo de forma automática los trenes a lo largo de un tramo de 63 km de la línea.
Pese a ello, el centro de control autorizó posteriormente a un tren Renfe la reanudación de su viaje, aunque una señal roja no le permitía seguir.
Puente no haya explicación, debido a la autorización dada para el movimiento del tren mientras otro tren permanecía detenido en la vía.
La colisión sucedió hoy por la mañana en la línea de tren de alta velocidad que conecta Madrid y Sevilla.
Cuando un tren de alta velocidad Renfe chocó por detrás contra un tren Iryo parado en las inmediaciones de la estación de Urda en la provincia de Toledo, originando que varios vagones descarrilaran, incluso, algunos cayeron por un terraplén.
Conforme a información vertida por el gobierno regional de Castilla-La Mancha, el número de muertos ha incrementado a 68, mientras que 58 personas han sido hospitalizadas, incluidas 15 en estado crítico.
Aproximadamente 50 personas con lesiones leves y reciben atención médica en centros de tratamiento temporales.
Por ahora, la causa exacta del accidente sigue bajo investigación.


