Fotografía de RAI
Navanethem «Navi» Pillay, juez de la CPI y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ha sido merecedora del Premio Nobel de la Paz.
La activista nacida en Sudáfrica, al enterarse de que recibiría el galardón dijo que si aplaudieran un poco más fuerte, podría compartir el premio con Trump.
La broma hizo referencia a los comentarios del presidente estadounidense, relacionados con que merece el Premio Nobel de la Paz, toda vez que, evitó la destrucción del mundo.
Este hecho motivó el desacuerdo en Israel y Estados Unidos. Al respecto, Donald Trump, escribió en su perfil de Truth Social que, hoy, el Comité Nobel cometió una injusticia irreparable y desprestigió el otrora prestigioso Premio Nobel de la Paz al otorgárselo a Navi Pillay de la ONU, quien según dijo el mandatario, profesa un odio manifiesto hacia Estados Unidos e Israel. Al considerar que Navi desde su cargo, ha ensalzado a terroristas y premiado a Hamás, incluso, efectuó una investigación, calificada por Trump como ridícula, en la que aseguraba que Israel había cometido genocidio; y por ende, exigía su enjuiciamiento.
Cabe señalar que, en relación con la Corte Penal Internacional (CPI), se menciona que la administración Trump ha ampliado sanciones a este tribunal de La Haya, por considerar que buscan politizar los temas e intentan procesar a ciudadanos estadounidenses e israelíes de manera injusta por crímenes de guerra.
Incluso, a través de un vídeo publicado en redes sociales, el secretario de Estado; Marco Rubio, habló de las medidas que serán tomadas, después de que Pillay recibiera la deferencia.
Bajo esta misma línea, hizo resaltar cómo evitarán las transacciones con este tribunal corrupto, lo privarán de sus recursos y no podrán mantener su capacidad para actuar en contra de Estados Unidos y su pueblo, quienes de ninguna forma están sujetos a la jurisdicción de la farsa constituida por la CPI. Y, en dado caso de que no detenga sus amenazas, será factible acabarla.
Por su parte, lamentosa, la Unión Europea, tras lo dicho por el gobierno de Estados Unidos, hizo resaltar la disposición para garantizar el funcionamiento eficaz de la CPI.
De igual modo, es indispensable adoptar todas las medidas requeridas para que el Tribunal desempeñe su labor y proteja los intereses de los operadores de la UE en el mercado único.
Bajo esta misma línea, la Comisión Europea acentuó que al haber un período de transición de seis meses previo a que las medidas entren en vigor, se presenta un margen para el diálogo.
El Comité Noruego del Nobel ha decidido otorgar el Premio Nobel de la Paz 2026 a Navanethem «Navi» Pillay, una jurista sudafricana de 85 años, por su labor en la promoción de la paz y el derecho internacional. En este respecto, el presidente del Comité, Jørgen Watne Frydnes, remarcó que en un lapso donde el sistema jurídico internacional está sometido a severas presiones y sus instituciones son objeto de agravios.
Por tal motivo, este Comité denuncia un giro hacia la política de poder en detrimento de los marcos jurídicos y del respeto mundial, tanto por la justicia como por el derecho, advirtiendo que se ven socavadas la coexistencia pacífica y la confianza, cuando se impone la fuerza sobre el derecho.
El derecho internacional jamás ha sido perfecto ni ha evitado todos los conflictos, sin embargo, fija los estándares; y, los instrumentos jurídicos resultan útiles a fin de prevenir los actos de violencia. Esto es un hecho, por tal razón, Frydnes, considera que la piedra angular de un mundo más pacífico es su robustecimiento.
Frydnes aprovechó la ocasión para citar que Pillay ha estado ubicada a la vanguardia del desarrollo del derecho internacional durante décadas, desde su defensa de Nelson Mandela y los detenidos de Robben Island hasta su rol determinante en procesos judiciales internacionales.
Aunque mostró suma franqueza al reconocer que, por supuesto, hay muchos jueces e instituciones que merecen reconocimiento, este año se enfocaron en una de las expertas jurídicas más notorias y valientes de nuestro tiempo.
En otro orden de ideas, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, escribió en X que, el Comité Nobel ha otorgado la mayor mentira del siglo XXI, seguramente Joseph Goebbels está aplaudiendo desde el infierno.
El alto funcionario israelí, añadió que si existiera un premio a las mentiras, el odio y las acusaciones difamatorias de crímenes atroces, Navi Pillay no solo sería una sería la clara favorita, a cusa de la implacable demonización de Israel, originada políticamente, y su promoción elocuente de la mentira del genocidio.
Para finalizar su intervención, refirió que entregar el Premio Nobel de la Paz a Pillay no es un acto de justicia; sino la grotesca explotación de un premio para legitimar el odio y los prejuicios contra Israel.
Pillay es una mujer sudafricana de origen tamil, nacida el 23 de septiembre de 1941 en Clairwood, Durban, se graduó de la Licenciatura en Artes de la Universidad de Natal en 1963. Un par de años más tarde, estudió la Licenciatura en Derecho en 1965; y, obtuvo una Maestría en Derecho de Harvard en 1982, además de un Doctorado en Ciencias Jurídicas en 1988.



