Sin la música la vida es una porquería: Mtra. Odisea Valenzuela «La China»

Odisea Valenzuela «La China», originaria de Tepoztlán Morelos, recordó que inició dentro de una orquesta sinfónica juvenil; la cual, no opera actualmente, debido a causas políticas casi todos los proyectos del programa basado en el modelo de Abreu y traído por Fernando Lozano fueron cayendo.

Recordó que tardó en entrara a estudiar porque no quería música clásica, empezó con trombón, luego con el corno francés, después la viola y el celo, aunque optó por el trombón porque conoció al Mtro. Rosales; al llegar a la Nacional de Música estudió música clásica más que otra cosa, por tal razón, sus conocimientos musicales estaban muy restringidos a este género y a Silvio Rodríguez, pero en CDMX conoció el lado oscuro musical, tocó en la banda de jazz de la Escuela Superior de Música, antes había taller de jazz, ya es licenciatura, ahí conoció a quienes le invitaron a tocar en Los de Abajo, no es fundadora, ya habían grabado el primer disco y únicamente se integró para promocionar, en este sentido, la artista precisó que promoción, no es otra cosa, mas que trabajo gratis, pese a ello, se mostró sincera al hacer notar que les fue muy bien con ese proceso, porque lo sacaron con una disquera gringa internacional, reconocida y no comercial, llamada Luaka Bop de David Byrne. Partiendo de ahí, les conocieron en otros países más que en México, ya que en territorio nacional fue difícil vender el disco por ser muy caro, y las disqueras estaban muy concentradas en su género. En el grupo había músicos con diversos gustos, aunque congeniaban en algún punto, compañeros tocaban la jarana e iban a Veracruz, unos eran más vinculados al jazz, otros a la santería y música cubana, pero todos estos gustos se plasmaron en la forma de componer música en Los de Abajo, e hicieron muchas giras en Europa, Canadá y Estados Unidos.

Todos tenían conocimientos musicales, al menos lo básico, varios empezaron muy jóvenes, incluso desde los 6 años, ella principió hasta los 16, la Mtra. Valenzuela comentó que algunos venían de familias muy arraigadas a la música, tenían mucho contacto con este arte, en CDMX el panorama musical se abría muchísimo, y pese a que, obviamente, no había internet, sólo llegaba música de casa o televisión.

La banda se quedó con el nombre «Los de Abajo» aproximadamente desde 1991, pero «La China» comenzó a tocar con ellos hasta 1995, se comunicaban por Viper, tenían que buscar un teléfono público.

Trajo al presente cuando salieron de gira por Europa, estuvieron una semana en Berlín durante 1999, en ese tiempo salieron por primera vez, conocieron a su manager con quien hicieron giras en ese continente, emigraron rumbo a Inglaterra, Europa del Este, después rumbo a Asia, tuvieron presentaciones en Singapur, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Canadá, tomaron parte en festivales de Jazz y otros que mudaron a Wave Music, ese concepto nació en Inglaterra, gracias al DJ Charles Gillet, quien tenía su programa de radio en la BBC, y ellos fueron entrevistados por él. Ahí surgieron los festivales Wave Music & Arts; los cuales, ya son como una cadena, hay en Arabia, Abu dabi, prácticamente en todo el mundo.

Cuando viajaron en Europa, abrieron aún más su panorama musical, se percataron sobre muchos tipos de música, fueron receptores de los conceptos establecidos en otras músicas, después de girar por primera vez, su música se tornó distinta a causa de las nuevas ideas adquiridas. En esa época apreciaban música por radio y televisión, por ello, reflexionó sobre si en verdad gustaba de la música que escuchaba o sólo consistía en aceptar de una u otra forma la repetición incesante de los medios, pero, conforme a lo explicado por la Mtra. Valenzuela, este fenómeno persiste; hoy por hoy, la empresa mundial de la música no baja la guardia, pese a que hay internet y podemos tener nuestros propios gustos, siguen encontrando la manera de inculcar lo que ellos quieren.

Conocieron a Totó la Momposina, Teófilo Chantre, Manu Dibango, Ojos de Brujo, Rodrigo y Gabriela, Sierra Maestra, Manu Chao, Richard Bona, Sargento García, Fito Páez, entre otros.

Los After Shows servían para aprender, los más importante era cuando acababa el festival, porque la convivencia de todos los participantes daba lugar a un escenario donde todos palomeaban, nadie hablaba el idioma del otro, hacían cosas maravillosas, en ocasiones duraban mucho tiempo.

La Mtra. Valenzuela hizo notar que la música en nuestra vida es tan importante y satisfactoria como el sexo, sin éste último no estaríamos aquí, y sin música la vida es una porquería, antes se usaba el walkman y sin pila se acababa todo, ahora todos podemos estar conectados escuchando música, aunque seas el humano más amargado del planeta, algo escuchas, con «Los de Abajo» ganaron el premio de Las Américas de la BBC, pese a que concursaron contra Lila Downs, aunque al final de todo, ella se fue a los premios Oscar en esa época, y le fue muy bien, gracias a ello, «Los de Abajo» estuvieron en el programa de Televisión «Late Night» de Jools Holland en 2003.

De 2002 a 2004 fue el período más exitoso en giras, después por pleitos internos el vocalista se salió y ella quedó al frente, esto sucedió alrededor de 2011, como «gritante de la banda» obtuvo resultados satisfactorios, a «La China» gusta mucho cantar y liderar en el micrófono, además de decir tonterías.

En México, la historia de los festivales fue difícil con las disqueras, ellos buscaban meterse con músicas tradicionales como la suya, aportando cortes de rock, ska, son jarocho y seis octavos. En la radio de rock no se podían colocar, tampoco con las de Ska, en «Maraca» les aventaron jitomates, en el Hard Rock, no les aceptaron. Pero en Europa era diferente porque el New Wave permitía abrir fronteras, mientras que en México querían escuchar Ska o bailar Slam, con el fin de sacar la represión, a eso iba la banda a toquines; incluso, al Panteón Rococó también le pasó, metieron un grupo de alientos y la banda los bajó.

Comentó que el Reggae, es como un tipo de  religión, ahí hay hermandad, tienen sus creencias, aunque no está muy metida en ese ambiente lo percibía, pero en el Ska, sólo eran muchos porque así lo querían, participaban tres metales (trompeta, trombón y saxofón), luego se pasó ella al micrófono, eran bajo, batería, percusión, guitarra eléctrica y el Dj, aproximadamente conjuntaban 9 o 10 músicos, cuando había tocadas viajaban hasta 12 personas, incluyendo staff e ingeniero de sonido, ella era la única mujer.

Hizo notar que no es compositora y nunca hizo una composición entera, su colaboración fue hacer arreglos de metales o daba ideas relacionadas a coros y voces, aunque había colegas que llegaban con los papeles para que cada quien tocara lo dispuesto, el compositor nunca tenía el poder absoluto.

También acentuó que revolución significa cambiar aspectos sociales que afectan a la mayoría, no es cambiarse a si mismo para modificar al mundo, aunque si es posible, pero hay que hacer sociedad, salir a la calle y decir basta, ser atrevidos, no tener miedo.

En la época de «Actitud de Calle», apoyaron el movimiento Zapatista, tenían sus ideas, pero dentro del grupo no lo era, si eran iguales debían trabajar y recibir todos lo mismo, pero únicamente algunos recibían, cuando daban si erogaban todos, las regalías fueron tomadas para quienes pusieron su nombre aunque participaran todos. En este contexto, reconoció que el alcohol era un factor que tomaba mucho peso en la banda, las discusiones se prendían en demasía, y terminaban en pleito. Estaban con su bandera pero no eran reales, su hacer no era coherente con lo dicho, ahí es donde ni uno mismo se lo aguanta.

«La China» acentuó nunca haber tenido rivalidad con mujeres dentro de un ambiente donde tanto la escena como los escenarios eran para hombres, al momento lo siguen siendo, dentro de este contexto, señaló que en vestidores sólo había un baño, era un cochinero, los hombres no le atinaban, bueno, las mujeres tampoco, especificó, pero según hizo saber, ella siempre se presentó como una cabroncita. Recordó que los hombres hacían primero su Slam, pero en algún momento del toquín, «La China» tomaba el micrófono para solicitar el espacio central para que las mujeres slamearan, por tal razón, los vatos se replegaban hacía las orillas.

Piensa que Europa es un continente muy viejo con actitudes del mismo modo, pero se puede tomar lo intelectual, ahí los antros y espacios para espectáculos son muy abiertos, alguna vez tocaron en una casa con departamentos arriba, abajo era el antro, se quedaron ahí durante varios días. trajo a la memoria que el viernes tocó una banda, era muy darketa, iban mujeres con ambiente obscuro, ojos pintados, al siguiente día tocaron ellos, y la gente fue muy hippie, asistieron con sus hijos, luego participó un grupo de jazz, Odisea Valenzuela afirma que la música no es una.

Dejó Los de Abajo por su licenciatura en educación musical, y pidió no salir de gira un verano, pero el siguiente verano se embarazó, la última vez que tocó con ellos fue cuando tenía 7 meses de embarazo, ahora sólo da clases al no haber lugares donde tocar. Espera que el movimiento de Ska siga creciendo y enriqueciéndose con otros géneros, haya más apertura en festivales, por su parte, tocaron en festivales de Jazz en Niza y Canadá pero no eran Jazzeros, sin embargo, el Wave Music generalizaba y eso fue un detonante.

 


One thought on “Sin la música la vida es una porquería: Mtra. Odisea Valenzuela «La China»

  1. Faltó mencionar que fue una charla virtual para la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro.

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