Querétaro, Qro., 29 abril de 2026
• Convierte una percepción subjetiva en fuente de derecho, generando un corto circuito jurídico
• Elimina controles básicos del Estado y debilita la certeza jurídica
• Afecta a terceros, a la familia y al orden civil en su conjunto
• Contradice políticas de protección a la niñez impulsadas en Querétaro
El Frente Nacional por la Familia advierte que con esta iniciativa en Querétaro se está
abriendo la caja de Pandora. Convertir la autopercepción en fuente de derecho genera un corto circuito jurídico: el derecho deja de anclarse en la realidad para quedar sujeto a una declaración subjetiva, cambiante e imposible de verificar, y cuando el derecho pierde contacto con la realidad, pierde su capacidad de ordenar la vida social y de proteger a las personas.
Una autopercepción que rompe con la realidad sexuada mina el derecho desde su base, genera
confusión normativa, contradicciones con derechos fundamentales y, lo más grave, daños a terceros. No estamos ante un ajuste técnico, estamos ante una alteración estructural del orden jurídico. El propio análisis del dictamen confirma que no existe obligación constitucional para reformar el marco vigente en Querétaro, el cual sigue siendo plenamente válido.
El dictamen pretende además sustituir el control judicial por un trámite administrativo. Y eliminar el juicio es eliminar garantías básicas: es renunciar al debido proceso, a los mecanismos de verificación y a la certeza jurídica; es dejar a la ley sin controles y abrir la puerta a abusos que después nadie podrá corregir.
Los ejemplos ya los vemos en múltiples países y en distintos continentes: injusticias
palpables en el deporte donde se desdibujan las categorías; afectaciones a la libertad religiosa donde se obliga a las personas a actuar contra su conciencia; y en los espacios de las mujeres
donde se diluyen protecciones conquistadas durante décadas.
Que hoy se intente “corregir” el dictamen excluyendo a los menores de edad no arregla el problema, lo maquilla. Porque todos sabemos lo que sigue: por la vía judicial, y conforme a la línea ideológica que enturbia lamentablemente a la Corte, terminarán introduciendo a los
menores, con efectos irreversibles para las familias y para el propio orden jurídico.
Esto generará además una contradicción frontal con políticas acertadas impulsadas en Querétaro para la protección de niñas, niños y adolescentes, como la conocida Ley Kuri. No se puede, por un lado, proteger a los menores de influencias que afectan su desarrollo, y por otro, permitir decisiones de enorme trascendencia sin controles, sin evaluación y sin garantías.
Asimismo, la iniciativa omite regular impactos esenciales en materias como filiación, patria potestad, herencias y derechos de terceros, lo que provocará conflictos legales inevitables y
una profunda inseguridad jurídica.
Por ello, el Frente Nacional por la Familia hace un llamado firme y directo a las y los
integrantes del Congreso del Estado de Querétaro a rechazar este dictamen y no abrir una puerta irreversible que afectará a toda la sociedad.
Aquí no está en juego un tema menor. Está en juego la coherencia del derecho, la protección de las personas, la estabilidad de la familia y la responsabilidad de los representantes frente a la sociedad.
Abrir la caja de Pandora es fácil.Lo difícil es enfrentar las consecuencias. Y esas consecuencias las pagan los ciudadanos.




