Imagen referencial | Crédito: Nomad_Soul/Shutterstock.Se aproxima San Valentín y las redes sociales comienzan a llenarse de mensajes de amor, gestos románticos y propuestas de regalos. Sin embargo, en un tiempo donde los vínculos suelen reducirse a emoción o atracción, crece también el interés por una formación más profunda sobre el verdadero sentido del amor humano.
Vocación al Amor, un apostolado que nació en Argentina pero cuya propuesta se expande a otros países, invita a hombres y mujeres a asomarse a la dimensión más profunda del amor, a la luz de la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II, que propone una visión integral del amor humano, la sexualidad y el cuerpo desde el plan original de Dios.
“Todos llevamos dentro el anhelo auténtico de ser amados y amar”, afirman a ACI Prensa María Fernanda Quinteros y el P. Leandro Bonnin, dos referentes de Vocación al Amor. Sin embargo, el amor para siempre “es una promesa que el hombre aspira a dar, mas no le es posible por sus propias fuerzas”, explican.
En ese marco, presentan la propuesta de la Teología del Cuerpo, un ciclo de catequesis sobre el amor humano en el plan divino, impartido por San Juan Pablo II entre 1979 y 1984.
Se trata de “una pedagogía para comprender cómo la raíz de ese deseo está directamente relacionado con nuestra propia historia: creación, caída y redención, y resurrección”, explican.
El amor humano está llamado a ser signo del amor de Dios
“Cada uno de nosotros ya es elegido y amado por sí mismo”, subrayan, invitando a reconocer esa identidad y ser “capaces de responder amando, aquí y en la historia”.
“La vocación al amor es la gran certeza de saber que cada uno de nosotros está inserto en una verdadera historia de Amor desde el principio. Eso es lo que sostiene la locura de un amor para siempre, saber que la promesa que hago está sostenida en el Amor eterno, que llama e invita a ser ícono de su comunión”, destacan.
Entre sus enseñanzas sobre el amor humano, San Juan Pablo II hace “valiosísimas distinciones entre deseo, atracción, enamoramiento y amor verdadero”, que hoy siguen vigentes y adquieren especial relevancia en la actualidad, destacan.
El amor humano, sintetizan, “está llamado —en el plan de Dios— a ser un ‘ícono’ y un ‘signo visible’ del eterno amor de Dios en la Trinidad, y del Amor de Dios por la humanidad”.
La verdad del amor como don y no como uso
La Teología del Cuerpo, aseguran los coordinadores de Vocación al Amor, “transforma profundamente la manera de vivir el noviazgo y el matrimonio porque presenta la verdad del Amor, dinámica donde tiene lugar la lógica del don y no la del uso”.
En ese sentido, “invita a un cambio interior de mirada para acoger al otro como un don absoluto, como un fin y no como un medio, donde el único modo de interacción posible es amándola y buscando su bien”.
Desde Vocación al Amor consideran que el amor humano y el Matrimonio son “una clave para comprender qué tipo de amor tiene Dios por el mundo y Jesús por su Iglesia”.
El amor humano, afirman, “sigue siendo el gran tema que atraviesa el corazón y cada etapa de la historia. Si nuestra evangelización no ofrece una respuesta concreta, profunda y verdadera a ese interrogante, algunos podrían pensar que es una historia bonita e ilusionante, pero que no ‘toca’ su realidad diaria y sus sufrimientos”.
En ese contexto, ofrecen la tercera edición de su Diplomado en Teología del Cuerpo y Nueva Evangelización, una propuesta con aval universitario y modalidad online, con una duración de seis meses, con clases semanales vía Zoom.
El Diplomado cuenta con el aval de la Universidad San Juan Pablo II de Costa Rica. Quienes deseen consultar las condiciones de cursado, evaluación, certificación y pago, deben ingresar a este enlace.
Más información en https://vocacion-al-amor.tiendup.com/.





