El esquiador austriaco es hijo de Hubert Strolz, campeón olímpico de la combinada alpina en Calgary 1988. Plata para Aleksander Aamodt Kilde (Noruega) y bronce para James ‘Jack’ Crawford (Canadá).
Por Andrés Aragón
Johannes Strolz negaba con la cabeza en la meta de la combinada alpina de los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022.
Hacía gestos de incredulidad después de ver cómo Alexis Pinturault acababa por los suelos. Lloraba y se llevaba las manos a la cabeza, como hace un mes en Adelboden al conseguir la primera victoria de su carrera en la Copa del Mundo.
Él, que a sus 29 años solo había quedado una vez en el Top 10. Si lloró entonces, cómo no hacerlo al saberse nuevo campeón olímpico. Un oro con un significado muy especial para el austriaco pues su padre, Hubert Strolz, ganó esta misma medalla en Calgary 1988.
«De hecho, no fue hasta relativamente tarde cuando me di cuenta del enorme éxito que había supuesto», ha llegado a confesar.
34 años después, y en sus primeros Juegos de Invierno, Johannes Strolz lo sabe muy bien.




