Ma. Gabina Granados Pérez, cocinera tradicional originaria de la comunidad de Horno de Cal, Tolimán, en el marco de la celebración del Día de Muertos, impartió un taller sobre la elaboración del dulce de calabaza.
Al respecto, la maestra especificó que la calabaza de castilla debe lavarse con jabón roma y agua. Una vez realizado el paso anteriormente citado, hay que pelarla.
Posteriormente, debe ser abierta para sacar todas las semillas.
Cabe señalar que puede dejarse la cascara y las semillas, pero es recomendable que éstas últimas sean oreadas.
Los trozos de calabaza deben introducirse en cal para curtirlos, de lo contrario perderán su forma al ubicarse en el fuego. Una cucharada de cal se coloca el agua, para que sea factible depositar los pedazos de calabaza. El período de espera corresponde a 24 horas. A la postre serán escurridos.
En una cazuela al fuego se añade canela, azúcar como endulzante y piloncillo para dar color. Se coloca 1 kilo de azúcar por 2 litros de agua.
Cuando esté en punto de ebullición la mezcla se añade la calabaza. Pueden transcurrir 2 horas hasta que sea logrado el producto final de esta receta que, ha sido un conocimiento transmitido de una generación a otra, dentro de su familia.
Para finalizar su intervención, agradeció al Patronato de las Fiestas del Estado de Querétaro por hacerla partícipe de esta actividad, útil para dar a conocer, tanto la elaboración de este dulce, como su importancia tradicional.









