La Rectora General de la Universidad de Guadalajara (UdeG), maestra Karla Planter Pérez, inauguró la Cátedra Kent Larson, en el marco de las actividades de Hábitat LATAM: La ciudad, nuestro hogar, un espacio académico y de diálogo orientado al análisis del desarrollo urbano sostenible y la innovación en las ciudades.
El acto inaugural tuvo como sede el Paraninfo Enrique Díaz de León de esta Casa de estudios, donde Planter Pérez destacó que, esta cátedra nace con el propósito fundamental de impulsar la investigación interdisciplinaria, y tender puentes entre el conocimiento universitario y los problemas cotidianos a los que se enfrentan los territorios y quiénes los habitan.
“Nuestras metrópolis son centros maravillosos de innovación de cultura, también de oportunidades, pero también sin duda alguna son espacios donde se cruzan profundas contradicciones. En ellas coexisten el crecimiento desordenado, la escasez del agua, los retos de la movilidad, las desigualdades en el acceso a la vivienda y el espacio público, entre otros muchos desafíos”, apuntó.
Expresó que en América Latina y en el área metropolitana de Guadalajara, abordar temas urgentes como la resiliencia hídrica, la justicia habitacional y la reducción de la pobreza y de tiempos de traslados diarios es una tarea sin duda alguna impostergable.
“Las ciudades son sistemas en los que cada pequeña decisión cuenta. Por eso, los desafíos actuales ya no se pueden resolver con las herramientas del pasado y decisiones aisladas. Nos exigen adoptar enfoques inter y transdisciplinarios e innovadores que pongan siempre en el centro a la persona y al cuidado del medio ambiente”, indicó.
Dijo que, mediante esta cátedra, la UdeG reconoce la trayectoria académica de alcance internacional de Kent Larson, cuyos proyectos han impactado de manera positiva a los ámbitos de investigación, acción y colaboración entre académicos, grupos e instituciones en torno a los problemas urbanos.
“Nos enorgullece que la universidad coordine las actividades de Laboratorio de ciencias de la ciudad en el Centro Universitario de Tlajomulco, primer espacio en su tipo en América Latina”, destacó.
Planter Pérez enfatizó que la complejidad de las ciudades modernas nos obliga a repensar las estrategias de planificación y gestión, así como también nos lleva a adoptar enfoques transdisciplinarios en la búsqueda de soluciones a los diversos problemas que presenta la urbanización.
El doctor Carlos Iván Moreno Arellano, Director General de Educación Superior Universitaria e Intercultural de la Secretaría de Educación Pública, destacó el inicio de la cátedra y de Hábitat LATAM que se está consolidando como uno de los proyectos estratégicos más importantes de esta región y de la universidad.
“Es ver hasta dónde ha llegado un proyecto que comenzó hace casi una década y que ha sido apoyado, impulsado, decididamente por cuatro administraciones universitarias para convertir a la Universidad de Guadalajara en el gran espacio latinoamericano para pensar el futuro de las ciudades”, resaltó.
Compartió que en las ciudades como en la educación y en cualquier política pública, se suele pensar que el mayor desafío es tecnológico cuando no es así.
“Lo verdaderamente difícil es construir gobernanza. Gobernanza entendida como generar esta confianza, escuchar perspectivas distintas, alcanzar acuerdos y sostenerlos en el tiempo. Porque los grandes proyectos, las grandes transformaciones no fracasan por falta de tecnología. Fracasan cuando las personas son incapaces de construir un proyecto en común. Y justamente eso es lo que esta cátedra celebra, una manera de hacer ciencia, una manera de construir instituciones y de imaginar ciudades desde la colaboración, la confianza y la visión de largo plazo”, señaló.
Kent Larson plantea rediseñar las ciudades a partir del comportamiento humano y la inteligencia artificial
Durante su conferencia inaugural el propio arquitecto e investigador Kent Larson, director de City Science en el MIT Media Lab, planteó la necesidad de transformar la manera en que se diseñan las ciudades, al colocar el comportamiento humano como punto de partida y aprovechar herramientas como la inteligencia artificial, los modelos virtuales y los llamados gemelos digitales.
Larson explicó un experimento en el que agentes de inteligencia artificial recopilaron información histórica, arquitectónica y demográfica para reconstruir virtualmente un proyecto urbano y poblarlo con 10 mil personas sintéticas, cuyos movimientos y actividades podían ser analizados.
“Podemos ver cómo se movería la gente, qué harían en su día, cómo utilizarían los elevadores, las escaleras y la circulación vertical, y cómo harían las compras. Podemos hacer esto para las 10 mil personas que viven en este mundo virtual”, explicó.
El especialista señaló que este tipo de simulaciones permite identificar problemas de diseño antes de construir, como la distancia entre viviendas y servicios, la falta de espacios comerciales o la ausencia de corredores peatonales adecuados.
Larson sostuvo que actualmente muchas ciudades se diseñan al revés, ya que primero se define la forma física y posteriormente se analiza cómo será utilizada por las personas.
“La mayoría de las ciudades y las nuevas comunidades en las ciudades se diseñan al revés. Se piensa en crear la forma detallada antes de pensar en la dinámica humana. Las ciudades no son solamente infraestructura, son gente”, afirmó.
Otro de los temas abordados fue la recuperación de las calles para las personas mediante nuevos sistemas de movilidad, vehículos autónomos y robots capaces de interactuar de manera segura con peatones y ciclistas. Larson consideró que estas tecnologías deberán aprender a comportarse como buenos ciudadanos dentro del espacio público.
También presentó proyectos de vivienda modular y espacios multifuncionales, diseñados para adaptarse a distintas necesidades a lo largo del día. En este sentido, destacó que los edificios no deberían estar destinados a una sola función, sino tener la capacidad de transformarse.
Finalmente, Larson destacó la importancia de involucrar a las comunidades en las decisiones urbanísticas mediante modelos físicos y digitales que permitan visualizar diferentes escenarios, evaluar sus impactos sociales, económicos y ambientales, y tomar decisiones de manera colectiva.
“Debemos considerar cómo diseñar para el cambio, porque viene el cambio del diseño. No es el diseño convencional; es diseñar con nuevas formas, con la mejor tecnología disponible, y con eso pienso que podemos transformar las ciudades”, concluyó.
Texto: Laura Sepúlveda Velázquez
Fotografía: Iván Lara González





