El Arzobispo de Abuja (Nigeria), Mons. Ignatius Ayau Kaigama, pidió medios de inteligencia y armas al presidente estadounidense Donald Trump, y mayor implicación a las naciones occidentales, para combatir la violencia en el país.

Así se expresó el prelado nigeriano durante un encuentro informativo en Madrid (España) donde la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) presentó la campaña Que la persecución no tenga la última palabra. Sana Nigeria, que tiene por objetivo fortalecer la fe, sanar el trauma que produce la violencia y proteger a los perseguidos.

Mons. Ignatius Ayau Kaigama, Arzobispo de Abuya, Nigeria, en la sede de ACN España. Crédito: Nicolás de Cárdenas / ACI Prensa.
Mons. Ignatius Ayau Kaigama, Arzobispo de Abuya, Nigeria, en la sede de ACN España. Crédito: Nicolás de Cárdenas / ACI Prensa.

Mons. Kaigama reconoció que el presidente de los Estados Unidos fue “el primer jefe de Estado en decir, como líder en el mundo, de forma clara y nítida, que los cristianos de Nigeria están siendo perseguidos”.

“Le decimos gracias, pero creemos que hay otros motivos ocultos”, apuntó el arzobispo, quien lamentó que durante años sólo entidades como ACN hayan denunciado la situación ante el silencio de las naciones occidentales.

“Me alegré cuando escuché a Donald Trump, que dijo, vamos a ir a Nigeria, vamos a acabar con Boko Haram. Pero en Navidad recibimos un regalo, que fue una bomba que cayó en el suelo nigeriano, que la verdad es que no sabría decir si hizo algún bien”, describió el prelado.

“Ese incidente, sumado a las palabras de Donald Trump, han inflamado mucho la pasión de los islamistas que hay en ese territorio. La cantidad de ataques, la cantidad de secuestros de Boko Haram y de los demás grupos han estado creciendo desde entonces”, añadió.

La Iglesia Católica en Nigeria es permanentemente amenazada y atacada por grupos islámicos y otras bandas. Crédito: ACN España.
La Iglesia Católica en Nigeria es permanentemente amenazada y atacada por grupos islámicos y otras bandas. Crédito: ACN España.

Mons. Kaigama expuso que, en un primer momento, celebraron la denuncia de la violencia realizada por Trump, pero que, a la larga, ha sido contraproducente: “Pensábamos que iba a venir a atacar la raíz del problema utilizando inteligencia, equipos, todo lo necesario para erradicar Boko Haram y vivir en paz. Pero una sola bomba no ha hecho gran cosa. Al contrario, estas personas ahora están más envalentonadas, atacan con frecuencia regular y están haciendo que sea peor”.

“Así que a Donald Trump le decimos: dennos informes de inteligencia, dennos armas, colaboren con nuestro gobierno y luego busquen una manera de erradicar a todos estos grupos militares”, expresó el prelado, quien envió un mensaje a los líderes de las naciones occidentales: «Dejen de ignorar lo que está sucediendo en África, en especial en Nigeria”.

“Hay un programa deliberado de los islamistas para reducir la presencia cristiana”

Respecto de la situación actual en él país, el prelado describió que “Nigeria se está desangrando. Nigeria está herida. Nigeria está destruida por múltiples factores. Y debemos pedirle a Dios que nos ayude a sanar a Nigeria”.

Mons. Kaigama denunció que “hay una estrategia deliberada para frustrar el crecimiento de la Iglesia y también la expansión de la evangelización en Nigeria”.

Este plan destructor pasa por causar el pánico entre los fieles: “Están inyectando miedo en los laicos que se reúnen para celebrar la Misa bombardeándoles, disparándoles, amenazándoles, impidiendo que se junten. Hay un programa deliberado de los islamistas para reducir la presencia cristiana en este país”.

El arzobispo auguró que “si esto continúa, vamos a estar en peligro de perder nuestra fe y también de no poder estar fuertes para promover la fe y la identidad de nuestra Iglesia”.

“Si nos dejan solos, nos enfermamos espiritual y mentalmente. Estamos sufriendo”, concluyó.

“Sana Nigeria”

Durante la presentación de la campaña, José María Garrido, director de ACN España, describió la dificilísima situación que vive Nigeria donde, a la acción del terrorismo islamista de Boko Haram en el norte del país, se suman las acciones criminales de los grupos extremistas de pastores fulani y las bandas de secuestradores.

Sólo entre 2015 y 2025, más de 200 sacerdotes han sido secuestrados en el 70 % de las diócesis. De ellos, 183 fueron liberados, 12 asesinados y tres más murieron a consecuencia de las condiciones del secuestro.

Entre 2015 y 2025 más de 200 sacerdotes fueron secuestrados en Nigeria. Crédito: ACN España.
Entre 2015 y 2025 más de 200 sacerdotes fueron secuestrados en Nigeria. Crédito: ACN España.

Más de 80 comunidades han sido atacadas, y en el país hay más de tres millones de desplazados internos a causa de la violencia.

Para fortalecer la fe de los cristianos perseguidos, ACN España quiere impulsar la construcción de centros de asistencia psicológica y espiritual en las diócesis de Makurdi y Abuya.

Asimismo, se ha planificado una ayuda al seminario de Kaduna, una de las diócesis más castigadas por los secuestros, para que uno de los mayores semilleros de vocaciones de la Iglesia universal pueda seguir adelante a pesar del miedo y las carencias.

ACN España también quiere prestar apoyo con diversos proyectos de seguridad, colocando sistemas de alarma en centros parroquiales y facilitar vehículos para los sacerdotes puedan atender a las comunidades rurales sin riesgo de ser secuestrados.

ACN España sostiene a la Iglesia perseguida en Nigeria con aportaciones crecientes en los últimos años, que superan los 3 millones de euros en el año 2025 y que se proponen mantener con la campaña Sana Nigeria.