Antonio Gritón 2014 Obras desde entonces hasta nuestros días.

·         A punto de cumplir 69 años, Gritón expone una serie cuadros abstractos que ha titulado “2014” año en el que se encontró repentinamente inmerso en el largo camino de la abstracción.

·         “En estos ocho años he pintado decenas de cuadros, y lo que vamos a ver es una cuidadosa selección de esa obra en la que está la experimentación, por un lado, y por otro, un trabajado cotidiano con el impulso de crear con libertad”, afirma.

·         Con títulos en sus obras como: la tormenta que viene, la inestabilidad de la muerte, mujer desnuda extremadamente luminosa; la muestra se inaugura este jueves 25 de agosto a las 19 horas en la Galería V&S, Xola 1662. Colonia Narvarte, Ciudad de México.

Antonio Gritón, artista visual autodidacta, físico y activista cultural, presenta su exposición “2014” año en el que se encontró repentinamente inmerso en el largo camino de la abstracción.

“Pienso que es un camino interminable, en el que siempre está la experimentación y el impulso de crear con libertad. En estos ocho años he pintado decenas de cuadros, y lo que vamos a ver en la exposición es una cuidadosa selección de obra realizada por Enrique León, en la que está la fusión del paisaje, el desnudo, la explosión de colores y la vida misma del autor, como espejos de vida, tránsitos de etapas, una experiencia estética en la que también se puede reflejar la existencia del espectador. Pareciera una exposición colectiva, pero son mis etapas de estos años porque generalmente no me encasillo en un estilo”, apunta en su estudio de la colonia Condesa.

“En la abstracción empiezas por un camino y vas por otro, le pones acá, allá, es de lo más difícil que existe porque es tratar de sacar de manera intuitiva no una idea, sino una experiencia estética. Ha pesar de que la pintura abstracta tuvo grandes momentos en el siglo XX, sigue siendo un campo totalmente abierto a la experimentación, a la imaginación, es un mundo donde la única regla es la libertad. No se tiene que parecer a nada, simplemente son impulsos sobre la tela.

“Para el espectador siempre es un reto observar una pintura abstracta en la que lo que hay es una sensación estética, aunque hagas referencias a paisajes al final lo que estás teniendo es una experiencia estética que en algún momento te puede llevar a llorar o a emocionarte”, afirma.

“La abstracción desde principios del siglo XX y lo que va de este, ha jugado un papel impresionante en la pintura figurativa. La pintura figurativa actual no podría vivir sin lo que se ha hecho con la abstracción y viceversa, es un diálogo constante entre estas dos corrientes que al final nos dan lo que hoy es la pintura. Creo que es una reflexión que viene desde las cuevas de Altamira, que eran escuelas donde los hombres de la tribu llevaban a otros a enseñarles como era un bisonte, una gacela, era el pizarrón de la escuela, y todos tenemos esos colores de la caverna, los tonos rojizos, y luego la influencia de los pintores flamencos que plasmaron tras las imágenes de los santos, un paisaje que ya era la abstracción y eso es lo que ha quedado a lo largo de los años”, reflexiona este artista que comenzó a pintar en 1977 casi por casualidad, luego de encontrar en una librería la novela Helo aquí que viene saltando por las montañas del polaco  Jerzy Andrzejewski que contaba la vida de un pintor llamado: Antonio Ortiz.

Entonces compró un libro del expresionismo abstracto de la pintura americana, que lo emocionó: estaban Jackson Pollock, Robert Rauschenberg y Willem de Kooning, entre otros. También comenzó a visitar el Museo de Arte Moderno en donde las obras de Fernando García Ponce lo impresionaron decididamente. “En estos días he pensado mucho en la obra de García Ponce”, precisa.

En sus inicios fue unos meses a la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) en Xochimilco a la clase de Técnicas y Materiales de Luis Nishizawa. Primero incursionó en la figuración, en la época del neoexicanismo y aunque le resultó muy bien económicamente, lo abstracto lo atrajo de tal modo que en 2014 finalmente pudo plantearse una abstracción sin ninguna referencia a la figuración.

“Son casi 30 años de despegarme y es una vuelta a mi inicio, y quizá estoy haciendo un corte de caja para ver qué paso con mi obra: una vuelta a la abstracción con la que empecé a pintar, pero ahora es una abstracción muy intelectualizada, más pensada y reflexionada en los últimos años con las conversaciones de amigos como Oscar Ratto y Mario Núñez. El arte abstracto es un acto creativo que te da una sensación estética; te abre las puertas de la percepción, te expande la mente, los horizontes, y eso pasa con el arte en general”, apunta.

En esta exposición veremos cuadros de gran formato en los que a partir del desnudo creo abstracciones, o en los que escuchando música obsesivamente comenzó a trazar ciertas coreografías con la manera tomar el pincel y aplicar la pintura.

“Esas maneras de aplicar la pintura es lo que estoy explorando. Y luego pienso mucho los nombres de los cuadros, por eso veremos obras como: la tormenta que viene, la inestabilidad de la muerte, mujer desnuda extremadamente luminosa”, añade.

 

La trayectoria de Antonio Ortiz Herrera (Ciudad de México en 1953) —mejor conocido como Antonio Gritón—, abarca tanto la producción como el activismo artístico. Desde su obra, que incluye proyectos colectivos autogestivos, ha reflexionado en torno a temas de relevancia e interés comunitario, y también ha articulado acciones ciudadanas encaminadas a construir infraestructura artística y social más allá de la oficial.

Tiene una producción en pintura e instalación muy extensa que ha expuesto en numerosas galerías y museos en México, Italia, España y Canadá, así como en el Pabellón O alterno a la 56 Bienal de Venecia. Ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores y se le otorgó el premio de pintura en la Bienal Nacional de Pintura de Yucatán. Escribió y planeó la serie de libros de Artes Visuales para educación secundaria de Editorial Umbral, de Guadalajara, con los que se formaron seis generaciones de estudiantes en algunas escuelas secundarias con un notable desarrollo emocional, creativo y de comprensión.