Edgardo Moreno Pérez, investigador independiente, fungió como ponente del tema El barrio de Santa Rosa. Pasado y presente, transformación y continuidad; y, dio comienzo a su presentación, al hacer notar que los barrios fueron subsistemas creados en los centros urbanos desde sus comienzos, otras ocasiones fueron el resultado de un proceso al que se llegó después de una cierta evolución urbana y económica, como consecuencia del crecimiento natural y cómo una manera de organización del espacio.
En la mayoría de los centros urbanos virreinales, caracterizados por la convivencia multirracial. El barrio, además de ser una de las partes constitutivas de la ciudad, marcaba el espacio en que se acentuaban grupos raciales específicos.
La convivencia racial mucho más próxima y en razón de su origen, se dio un rápido proceso de mestizaje sin existir una separación racial formal establecida en barrios.
En algunas ocasiones, el barrio era además el espacio donde sus habilidades desarrollaban actividades productivas bien determinadas: el barrio de los tejedores, el barrio de los carpinteros, los pajareros, loceros, entre otros.
Por otra parte, comentó sobre el agua limpia, hubo una fuente original en 1738, pero fue destruida y en su lugar se colocó un surtidor de agua, más tarde sería acondicionada la fuente hoy ubicada en Ezequiel Montes entre Arteaga y Zaragoza.
Con el firme objetivo de darle una perspectiva más amplia al templo de Santa Rosa de Viterbo se construyó una plaza de 3 868 m2, a la cual se le nombró Mariano de las Casas. Se expropiaron viviendas y terreno para ejecutar la obra.
El recuento de sus habitantes nos acerca al tejido social del barrió por su profesión y oficio. Un mecánico, un carpintero, un soldado, varios comerciantes, el portero y in enfermero del hospital vivieron en esa cuadra ubicada frente al templo del ex Real Colegio de Santa Rosa de Viterbo.
Los Cómicos de la Legua se fundaron el 5 de septiembre de 1959.
En este barrio se generó un lugar de encuentro, nuevas escenografías, del rito nació la fiesta, hubo cohesión entre propios y extraños.
La fiesta de Santa Rosa de Viterbo inicia el 26 de agosto con el novenario, por la mañana se celebra la misa solemne, en la tarde se reza el rosario con los misterios cantados. En la novena cada día se hace una apología a la vida y milagros de Santa Rosa. Durante ese lapso, las calles lucen cadenas de plástico y moños de papel de china rosa y azul, llenando de color la Av. José María Arteaga,
Hace más de medio siglo estuvo una fábrica de cartón corrugado, también las pulquerías «El quinto toro» y «La Chinampa», una frente a otra siempre concurridas por jornaleros, aguadores y soldados. Las cantinas de aquellos tiempos eran «La Esquina» y «Rayito de luna», a su vez el «bendito olor de la panadería», salía de las tahonas ubicadas en el barrio. En tanto que, la la casa es el espacio doméstico integrador del grupo primario.
Por la tarde las calles se llenaban de risas de niños jugando a las canicas, trompo y los baleros. Eran organizadas rondas «A la rueda, rueda de San Miguel», «Doña blanca está cubierta de pilares, oro y plata», no faltaban los encantados, el bote pateado y las escondidas
En el barrio de Santa Rosa la mayoría de las casas fueron construidas de adobe y piedra, en su entorno se encontraban establos y sembradíos de cacahuate.
Hay memoria de los que vendían «jícamas de aaaaagua», «cerrillos de cien luces», el camotero con su silbato y su pregón ¡Camooootes, hay camooootes!
Los vecinos de los barrios, su entorno urbano con sus fiestas, devociones, formas de organización, costumbres y tradiciones, son parte del patrimonio tangible e inmaterial de la ciudad. Cada uno de los barrios queretanos nació en una época distinta.
El crecimiento demográfico ha modificado los escenarios, que ahora corresponden a nuevas respuestas sociales orientadas a otras exigencias. La homogeneidad, las estructuras y jerarquías con que se organizaba el barrio han cambiado.
Sin embargo, aún podemos rastrear sus orígenes, toda vez que, el barrio se fue transformando en épocas distintas, algunos rasgos, desaparecieron al ser absorbidos por otros núcleos y por la gentrificación.





