Redacción de Psyque
Fotografía de archivo
La temporada decembrina suele asociarse con celebraciones, reuniones familiares y un ambiente festivo. Sin embargo, para muchas personas estas fechas también traen consigo un incremento de
emociones como tristeza, ansiedad, nostalgia, irritabilidad o sentimientos de soledad. Este fenómeno, conocido como “depresión blanca” o “blues de Navidad”, se caracteriza por un estado emocional transitorio que puede afectar el bienestar y la funcionalidad cotidiana.
Esta depresión blanca es un conjunto de emociones intensas o fluctuantes que aparecen durante las festividades. Aunque no constituye un trastorno mental formal, sus manifestaciones pueden
afectar la vida diaria.
Entre sus características más frecuentes se encuentran:
• Nostalgia o melancolía.
• Pérdida de interés en actividades navideñas.
• Fatiga o baja energía.
• Cambios en el apetito o el sueño.
• Ansiedad o irritabilidad.
• Dificultad para concentrarse.
• Sentimientos de culpa o inutilidad.
Con lo anterior mencionado, en el marco del día mundial de la lucha contra la depresión, La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la depresión como un trastorno mental común, caracterizado por una tristeza persistente, la pérdida de interés o placer en actividades que
antes resultaban satisfactorias, y una disminución significativa en la capacidad para desenvolverse en la vida cotidiana.
Sin embargo, es importante destacar que la depresión no siempre se manifiesta como una tristeza constante. En muchos casos puede presentarse como irritabilidad, frustración persistente, apatía,
agotamiento emocional o un profundo desinterés por relacionarse con otras personas. De manera progresiva, la persona puede aislarse, perder el deseo de vincularse y experimentar una sensación de vacío o desconexión.
Por otro lado, la melancolía es un estado afectivo caracterizado por una tristeza profunda, persistente y reflexiva, que no siempre tiene un objeto claramente identificable. Se vive como un peso emocional, una sensación de vacío, pérdida o desinterés, que puede acompañarse de
abatimiento, lentitud psíquica y cierta retirada del mundo. Se relaciona con la perdida de algo significativo para alguien, no necesariamente de una persona, por ello, la melancolía suele afectar la autoestima, generando autorreproches o sentimientos de indignidad.
La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), hace mención que, en México, se estima que millones de personas experimentan algún grado de sintomatología depresiva, se registró que, hacia finales de 2022, la llamada “depresión blanca” pudo afectar hasta 4.4 millones de
personas durante las festividades.
Según el Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones reportó que entre enero y mayo del 2024 de todas las personas que recibieron atención por problemas de salud mental, el 51 % fueron casos de ansiedad y el 26 % de depresión. Además, en este mismo año, el presupuesto aprobado para el ámbito de la salud mental fue de 3,819.4 millones de pesos, principalmente asignado a la CONASAMA (Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones), insuficiente para cubrir la demanda real de atención.
Datos del INEGI, reportan que en México durante el año 2024 se registraron 9,051 suicidios donde Querétaro se posiciona en 4to lugar con el 18% de casos registrados por muertes violentas. En el estado de Querétaro, según el periódico digital “LA VOZ de Querétaro” se han encontrado que aproximadamente 18% de la población ha presentado síntomas depresivos, una cifra similar al promedio nacional.
Además, organizaciones locales han documentado incrementos importantes en atenciones por depresión en épocas invernales, con un crecimiento general de 46% en diagnósticos durante 2024 comparado con 2023.
Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre en el cierre de año, en PSYQUE I.A.P., hemos registrado un incremento en solicitudes de atención relacionadas con emociones como tristeza profunda, ansiedad, pensamientos pesimistas, alteraciones del sueño y sensación de desbordamiento emocional. Asimismo, nuestras áreas de Atención Psicológica reportan que 383 personas se acercaron por primera vez a solicitar apoyo durante esta temporada, cifra superior a la del mismo periodo del año anterior.
Además, hemos observado un registro del 26% en consultas relacionadas con emociones intensificadas por las fiestas, obteniendo un registro de 62 atenciones vinculadas específicamente a sentimientos de soledad, duelo y nostalgia, en comparación con fechas previas a estas fechas.
Como datos más generales, la población que más se atendió en la institución durante el año fue de adultos entre los 18 y 59 años, siendo 534 en total, de los cuales la mayoría son mujeres con 359 registradas y 175 son hombres.
Durante el año se registró que se atendieron más que otros casos donde el motivo de consulta fue manejo de emociones con 169 casos, custodia y convivencias con 143 y problemas familiares con 123 casos, por lo que se atendieron varios casos legales por temas de convivencias y cuestiones familiares, además de recibir casos de violencia familiar con 64 personas, incluso problemas de conducta con 112 personas, donde se observa situaciones relacionadas con los menores de edad más específicamente con la familia y la escuela.
En relación con otros motivos en el año se registró que 75 personas llegaron por ansiedad, 34 por ideación suicida, 33 por depresión y 18 por intento suicida, datos que reflejan la importancia de atender estos temas, ya que en muchas ocasiones se derivan de situaciones como problemas familiares, del trabajo, escuela y otros, donde algunos en ocasiones no cuentan con una red de apoyo o por otro entorno que es complicado.
De tal forma, PSYQUE IAP tuvo un total de 13,132 consultas dadas en el año y 1,363 entrevistas iniciales realizadas. Durante algunos periodos se observó un aumento en la solicitud de atención psicológica y consultas brindadas, por lo que los meses de noviembre y diciembre se tuvo en
total 1,312 consultas y 238 estudios y entrevistas realizadas para recibir atención psicológica, siendo de los meses con más petición en la institución. De igual manera, se pudo observar este aumento en los meses de febrero y marzo con 1,276 consultas y 223 entrevistas, mayo
y junio con 2,467 consultas y 235 entrevistas, agosto con 1160 consultas y 166 entrevistas, los últimos meses octubre, noviembre y diciembre con 3514 consultas y 383 entrevistas para terapia psicológica. De tal forma, que el motivo por el cual se solicitaba atención psicológica en los
últimos 3 meses del año fue por custodia y convivencia con 47 personas, problemas familiares y manejo de emociones con 41 personas cada motivo.
Estos datos reflejan la importancia de reconocer que, aunque las festividades suelen asociarse a la alegría, no todas las personas las viven de la misma manera.
Desde PSYQUE I.A.P., reiteramos nuestro compromiso con el cuidado de la salud mental de la comunidad. Invitamos a todas las personas que experimenten tristeza persistente, ansiedad, irritabilidad o sobrecarga emocional durante esta temporada a acercarse a nuestros
servicios. Ninguna emoción es “menos válida” por aparecer en fechas tradicionalmente felices: todas merecen ser escuchadas y acompañadas.





