Robert Koch, doctor alemán merecedor del Premio Nobel de Medicina en 1905 por haber identificado en 1882 al Mycobacterium tuberculosis como el agente causal de la enfermedad. Derivado de lo anterior, ha habido avances vitales en el diagnóstico y tratamiento.
Cada 24 de marzo es conmemorado el Día Mundial de la Tuberculosis, motivo por el cual, la Organización Mundial de la Salud (OMS), llama respetuosa y enérgicamente a los países a implementar mejoras en acciones para erradicar la tuberculosis (TB), al mismo tiempo que es ampliado el acceso a servicios salvadores de vidas por medio del uso de pruebas diagnósticas innovadoras que pueden utilizarse cerca del punto de atención, además de muestras linguales que permiten detectar la enfermedad con mayor prontitud.
Las pruebas portátiles y fáciles de emplear hacen llegar el diagnóstico de la TB a sitios donde habitualmente las personas solicitan atención médica. Otro punto importante radica en que se ofrecen a menos de la mitad del costo de otros diagnósticos moleculares presentes en el mercado, así los países pueden incrementar el acceso a las pruebas que, funcionan con baterías y entregan resultados en menos de una hora, situación que facilita a los pacientes el comienzo del tratamiento a la brevedad de lo posible.
Por su parte, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director General de la OMS, hace notar cómo estás nuevas herramientas podrían constituir un revulsivo al dar un diagnóstico rápido y preciso a las personas, con el firme objetivo de salvar vidas, detener la transmisión y disminuir costos.
Estos dispositivos tienen el potencial de detectar la TB y otras enfermedades, tales como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), la varicela y el Virus del Papiloma Humano (VPH). Por consiguiente, será posible contar con un diagnóstico mejor enfocado hacia el paciente, más armonizado y equitativo con los servicios integrales destinados a enfermedades circulantes y emergentes.
Las directrices también recomiendan tomar muestras mediante hisopado lingual, por tratarse de una estrategia práctica con la intención de agrupar muestras de esputo y economizar, para incrementar la eficiencia de las pruebas detectoras de TB y la tuberculosis resistente a la rifampicina.
Los hisopados linguales permiten que adultos y adolescentes incapaces de producir esputo sean sometidos a la prueba de la tuberculosis por primera vez, facilitando su uso en personas con mayor riesgo de perder la vida a causa de ella. La agrupación de muestras de esputo, donde son analizadas conjuntamente las de varios individuos, puede suscitar reducciones significativas de costos, tanto en los insumos como en el tiempo del procesamiento, de ahí que, haya resultados más rápidos para las personas y los programas de control. Este planteamiento es sugerido especialmente cuando los recursos sean limitados.
Aún la enfermedad reiteradamente mencionada es una de las más letales del mundo. Incluso, más de 3300 personas mueren diariamente y más de 29 000 la contraen en ese lapso.
El esmero para combatirla ha salvado aproximadamente 83 millones de vidas desde el inicio del siglo en transcurso; no obstante, los recortes en la financiación mundial para la salud exhiben un escenario amenazante, con capacidad para revertir los avances.
Bajo el lema «¡Sí! Podemos acabar con la tuberculosis: Liderados por los países, impulsados por la gente», en 2026 la OMS insta a los países a reforzar la implementación de innovaciones y tecnologías de diagnóstico que satisfagan los requerimientos; como parte de una red integral de pruebas.
También llama a centrar con mayor ahínco la atención de la tuberculosis en las personas, aplicando un notorio liderazgo comunitario y una participación continua, a la par de construir sistemas de salud resilientes para la salvaguarda de la seguridad sanitaria.
Otros aspectos considerados de suma relevancia son los factores sociales y económicos impulsores de la TB mediante la acción multisectorial; además de la protección de los servicios esenciales en medio de un entorno donde predominan las condiciones establecidas por las crisis a nivel mundial y las limitaciones de financiación.
Entretanto, Tereza Kasaeva, directora del Departamento de VIH, Tuberculosis, Hepatitis e Infecciones de Transmisión Sexual de la OMS, acentuó la trascendencia de invertir en la tuberculosis, por ser una decisión estratégica, tanto política como económica, ya que genera hasta 43 dólares estadounidenses en beneficios para la salud y la economía por cada dólar invertido.
Para finalizar su intervención, la Dra. Kasaeva, precisó que hoy por hoy, se necesita un liderazgo decisivo, una inversión estratégica y la implementación puntual de las recomendaciones e innovaciones de la OMS, con el propósito de salvar vidas y proteger a las comunidades.





