La Unión Nacional de Padres de Familia expresa su profunda preocupación por el alarmante aumento de casos de sarampión en México durante 2026, que pone en riesgo la salud y la vida de miles de niños. Se han confirmado 2,642 casos en lo que va del año, con una concentración en estados como Jalisco (1,529 casos), Chiapas (282), CdMx (149), Sinaloa (144), Edomex (63), Puebla (60) y Colima (59), que representan el 86% del total. Este brote, que afecta principalmente a comunidades con bajas tasas de vacunación, es un recordatorio urgente de la importancia de proteger a nuestros niños mediante una inmunización oportuna y completa.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede causar complicaciones graves, como neumonía, encefalitis e incluso la muerte, especialmente en niños menores de 5 años. Por lo que insistimos a todos los padres de familia a verificar el esquema de vacunación de sus hijos y acudir de inmediato a los centros de salud para aplicar las dosis pendientes de la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y parotiditis), que se administra a los 12 meses y con un refuerzo a los 6 años. Lamentablemente la falta de vacunación ha cobrado ya vida de niños inocentes y la falta de una cultura de prevención ante algunas enfermedades que se pensaba ya erradicada. Nuestra solidaridad, acompañamiento y oración a los padres de familia que se han visto afectados.
Sin embargo, no podemos ignorar la responsabilidad del gobierno federal en esta crisis. La omisión en las políticas públicas de vacunación temprana ha sido evidente: a pesar de que el brote inició en 2025 con un caso importado de Estados Unidos, no se han priorizado suficientemente la cobertura universal y oportuna en el sistema de salud pública desde 2018 en todo el territorio nacional. Esto ha permitido que el virus se propague en regiones con brechas de vacunación, exponiendo innecesariamente a nuestros niños a un riesgo evitable. Aunque se han aplicado 14.3 millones de dosis en campañas reactivas y se implementan medidas como «cercos vacunales» en áreas afectadas, estas acciones de los Estados como Chihuahua, y que han servido de ejemplo y modelo para otros Estados, no compensan la falta de una estrategia preventiva nacional desde 2018. Por el contrario, en el caso del Estado de México las alertas por el brote se dieron semanas posteriores al conocer el problema.
A nivel educativo se ha dejado de utilizar los espacios para fortalecer las campañas de vacunación que son de momento el punto de contacto efectivo para alcanzar el mayor número de niños en nuestro país y desde 2018 se dejaron de implementar acciones conjuntas.
Como padres, no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras el descuido de las autoridades federales pone en peligro a nuestras familias y no se distraigan de otros temas nada relevantes y que destinan recursos públicos para cubrir agendas personales o partidistas utilizando estructuras de gobierno. Exigimos al Secretaría de Salud y al gobierno federal que restablezcan de inmediato un programa nacional de vacunación temprana, con énfasis en las zonas vulnerables, y que garanticen el abasto de vacunas en todo el país. La salud de nuestros hijos no es negociable; es un derecho fundamental que debe ser protegido con acciones concretas y no con respuestas tardías».
La UNPF hace un llamado a la sociedad civil, medios de comunicación, a las autoridades educativas, de salud y locales para unir esfuerzos en la promoción de la vacunación y la vigilancia epidemiológica. Una sociedad que cuida su salud cuida de los suyos y de las nuevas generaciones.



