La trágica muerte de las maestras María del Rosario Sagrero Chávez (36 años) y Tatiana Madrigal Bedolla (37 años), ocurrida el martes 24 de marzo en las instalaciones de la preparatoria privada Antón Makárenko, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, ha conmocionado profundamente a la comunidad. Un estudiante de 15 años, identificado como Osmer “N.”, ingresó al plantel armado con un rifle AR-15 y disparó en múltiples ocasiones contra las docentes, quitándoles la vida frente a sus compañeros. Horas antes, el joven había publicado en redes sociales un video en el que posaba con el arma y expresaba mensajes de odio, anticipando el ataque. Este hecho no es un incidente aislado, sino la manifestación más dolorosa de la falta de condiciones de seguridad en
nuestros centros educativos y de la impunidad que permite que armas de alto poder lleguen a manos de menores. Expresamos nuestra más profunda solidaridad y oraciones con las familias de las maestras María del Rosario y Tatiana, con sus colegas, con los estudiantes y con toda la comunidad educativa de Lázaro Cárdenas y del estado de Michoacán. Su dolor es nuestro dolor. Hoy nos unimos en el luto y en la exigencia de justicia.
Hacemos un llamado urgente a la solidaridad de la sociedad michoacana, de las organizaciones civiles, a los dueños de instituciones educativas, a las mesas directivas de padres de familia, así como a las autoridades educativas, para acompañar a las familias de las víctimas y exigir que nuestros maestros y alumnos de los planteles educativos tengan las condiciones de seguridad e integridad requeridas, de manera que NUNCA MÁS SE REPITA UNA TRAGEDIA COMO ESTA en nuestras escuelas.
Asimismo, solicitamos respetuosamente:
1. Al Gobernador del Estado de Michoacán y a la Secretaría de Seguridad Pública: implementar de inmediato un protocolo de seguridad escolar integral que incluya revisión de accesos, detección temprana de riesgos y coordinación con las fuerzas de seguridad para proteger a estudiantes y docentes en todos los planteles del estado.
2. A la Fiscalía General del Estado: realizar una investigación exhaustiva, ágil y transparente sobre el origen del arma utilizada (presuntamente un fusil AR-15), las posibles responsabilidades de adultos que permitieron su acceso al menor, y esclarecer cualquier vínculo con contenidos de odio difundidos en redes sociales.
3. A la Secretaría de Educación del Estado: reforzar los programas de prevención de violencia, salud mental y detección de señales de alerta en adolescentes, así como garantizar la capacitación continua del personal docente y directivo en materia de seguridad escolar. Asimismo, impulsar la instalación de centros de escucha en las escuelas para acompañar las necesidades de nuestros jóvenes y de sus maestros.
Es una necesidad apremiante.
4. A las autoridades federales: colaborar activamente para evitar que armas de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas lleguen a manos de civiles, especialmente de menores.
5. A los padres de familia: mantener una comunicación estrecha con la comunidad educativa para emprender acciones que permitan reducir las conductas violentas de nuestros hijos, cuidar el contenido que publican y evitar el uso de redes sociales y dispositivos sobre todo en menores de edad, para que no sean víctimas de grupos, ideas o iniciativas que les resulten perjudiciales. La comunicación asertiva, los buenos hábitos y los valores que deben impulsarse entre nuestros adolescentes y jóvenes deben motivarlos hacia la vida; cualquier acción contraria requiere nuestra estricta intervención y atención. No podemos permitir que el miedo se instale en las aulas.
Nuestros niños y nuestros docentes merecen estudiar y trabajar en entornos seguros, libres de violencia.
Hacemos un llamado a la unidad y a la acción inmediata. La vida de nuestros hijos y de quienes los forman no puede seguir siendo vulnerada.
¡Por escuelas seguras en Michoacán!
¡Justicia para María del Rosario y Tatiana!
Por nuestro Deber y nuestro Derecho.
Dr. Israel Sánchez Martínez
Presidente Nacional





