¿Es la deuda tan mala como la pintan? 

 

Querétarp a 13 de agosto del 2020 — La deuda está actualmente estigmatizada ¿Quién no ha tenido problemas con una tarjeta de crédito? En el  94 hubo créditos que se perdieron por la crisis, actualmente se critica las líneas ofrecidas por el banco mundial. En resumen, esta tan mal vista que conviene preguntarnos si realmente es tan mala como la hacen ver, plantea Carlos R. Celis Mtz., docente de la facultad de Negocios Internacionales de la Universidad Mondragón México y maestro en Administración de Empresas.

El también empresario y doctorante en finanzas  explica que las empresas tienen en su existir bienes y obligaciones, de forma general los bienes es lo que la empresa posee y las obligaciones es lo que la empresa debe. Desde que la empresa es creada tiene y debe y, aunque lo que debe sea cero, la deuda ya existe en el balance de una empresa desde el día 1 de su existencia.

Lo que sí es una verdad, es que una deuda mal manejada es tóxica, pero no todas las deudas son mal manejadas ni tóxicas. Según el plazo de la deuda, las finanzas las dividen en deudas a corto plazo (CP) y deudas a largo plazo (LP) y no todas las deudas generan intereses. Por ejemplo, las empresas que le surten mercancía a otra y desde la entrega hasta al pago solo se paga el costo de la misma, esto es sin interés Pero centrémonos en la que si genera interés: la deuda bancaria o con instituciones financieras.

La deuda bancaria devenga interés por que el banco gana por el interés que cobra por prestar ese dinero, aunque las tasas en México son caras, siempre que no se tiene dinero se debe pagar por ese dinero en forma de interés. Al ver la deuda bancaria como la mala del cuento debemos de ser muy cuidadosos de tener en cuenta el fin de esa deuda, ya que las personas tendemos a pensar que las empresas actúan como nosotros y eso no es verdad, lo pongo en una explicación rápida: Las empresas se crean, las personas nacemos, las empresas deben de ser 100% productivas y las personas no necesariamente.

¿Entonces la deuda como afecta a las empresas o a las personas? Empecemos por las personas, quienes tenemos caprichos y dejamos de ser racionales cuando nos gana el sentimiento, podemos endeudarnos para comprar cosas que no necesitamos, eso se llama crédito al consumo (Tarjeta de crédito o préstamos de nómina o crédito al consumo); por el contrario, las empresas no tienen caprichos ni pueden gastar en cosas que no necesitan. Aunque las empresas sean manejadas por personas, difícilmente un directivo podría justificar la compra de un bien o servicio por capricho.

Para ilustrar este tipo de préstamos justificados, daré ejemplos para personas y empresas:

Préstamo a empresas justificado. Un préstamo (LP) para comprar una máquina que hará clavos, ya que con esa máquina doblará la producción y venderá lo doble. Un préstamo (CP) para pagar la nómina es totalmente justificable ya que la empresa no ha cobrado sus facturas y necesita dinero para cumplir con sus empleados.

Préstamo a persona justificado. Un préstamo (LP) para comprar una lavadora, las personas de esa familia dejarán de lavar a mano y es más fácil pedir un préstamo y pagarlo a 2 años que ahorrar durante 2 años.  Un préstamo hipotecario (LP) para comprar una casa, Yo siempre pregunto: ¿Conoce a alguien que pueda pagar una casa de contado?

Prestamos injustificados. Un préstamo de una persona para satisfacer caprichos, una pantalla, un viaje, etc. ¿Por qué no está justificado? Solamente porque nada contribuye a la productividad de la persona. Un préstamo para que una empresa compre una casa, una empresa solo puede tener bienes productivos y si una empresa produce clavos, difícilmente podrá justificar al SAT la compra de una casa.

Conclusión. La deuda es totalmente justificada, si lo que se va a pagar es productivo (nómina, maquinaria, lavadora o una casa) y hay un plan para pagar la deuda. Cualquier cosa que salga no justificará la deuda; eso no le impide a nadie endeudarse, esto porque los bancos ofrecen todo tipo de préstamos, pero hay que tener en cuenta que los caprichos son pasajeros y no ayudan a producir nada.