Los sacerdotes que celebran la Misa de la Vigilia encienden el Cirio Pascual durante la noche del Sábado Santo.
Cristo resucitado es representado por el Cirio Pascual, al tratarse de la luz verdadera, capaz de iluminar a toda persona llegada a este mundo, y que, disipa la oscuridad generada por el pecado y sus consecuencias.
Al dar comienzo a la Vigilia, la única luz es la originada del Cirio Pascual. Más tarde, esta llama será compartida por el celebrante con todos los asistentes que portan sus velas. Así es representada la fe recibida y compartida.
A su vez, se hace notar a toda persona bautizada que debe portar la luz de Cristo, testificar su amor en medio de las circunstancias prevalecientes. Todo cristiano asemeja una llama que enciende los corazones; y, les da calor.
De igual modo, la llama representa una imagen viva de la Resurrección, y, del hombre que aparta el pecado y tiene la posibilidad de llegar a una vida nueva.
Cuando el cirio está encendido, el sacerdote puede decir que, la luz de Cristo, elevándose en Gloria, disipa las tinieblas de nuestros corazones y mentes.
Cabe destacar que la luz constituye el símbolo fundamental, toda vez que, representa el camino que debe ser tomado para llegar al Padre. Cristo lo señaló de esta manera.
Las cinco llagas de Jesús son representadas por el mismo número de granos de incienso, generalmente teñidos de rojo, para ser incrustados en el cirio. Traen a la memoria, los tres clavos que atravesaron sus manos y pies, la lanza clavada al costado derecho del torso y la corona de espinas sobre su cabeza.
En tanto que, las letras A (alfa) y Ω (omega), son la primera y última del alfabeto griego, acentúan que la Pascua de Cristo, principio y fin, tanto del tiempo como de la eternidad, es momento idóneo para recibir la fuerza siempre nueva proveniente de Dios, en el año que corresponde vivir. El cual simboliza a Dios en el presente, como el Señor de toda la eternidad.
Finalmente, la figura de un cordero como símbolo de mansedumbre, es empleada para representar a Cristo. Dado que, Dios gobierna el universo con plena misericordia, incluso, su poder está cimentado en el amor y no en la violencia. Por tal motivo, su justicia puede salvar verdaderamente.