El Pueblito atesora una gran devoción, misticismo y fe: Mtra. Dulce María Ardón Martínez.

Dulce María Ardón Martínez, cronista del municipio de Corregidora, participó en «Lunes de Cronistas», con la ponencia «Arrullo del Santo Niño de la Mayordomía de los naturales».

La maestra hizo saber que, los padrinos tienen la obligación de ofrecer un desayuno a la mayordomía y sus familias, también deben ubicar un lugar especial para dejar al Niño Dios, al concluir intercambiarán los regalos que la madrina y su acompañante dan a mayores y tenanches.

El espacio donde se efectúa la segunda danza, será un lugar útil, entre otras actividades, para ensayo y acomodo del Niño Dios, tienen que estar los padrinos con la mayordomía. Al terminar la misa van al desayuno, en el cual, invariablemente se ofrecerá chocolate o atole y pande dulce, quizá se añada un platillo que puede consistir en carnitas, huevo y frijoles, chilaquiles, etc.
Cuando arriban de la Misa del Santuario a la sede de la segunda danza, el Niño ya debió haber sido acomodado, no se queda solo, las mandas tienen facultad para encargarse de esa labor, quienes son señoras que no cuentan con los requisitos para tener el cargo de tenenche. Dentro de su servicio, brindan cuidado tanto a al Niño Dios como a la Santísima Virgen durante todo el día, también ayudan a la limpieza, organizan el Rosario, etc.

El ropón del Niño Dios es sumamente hermoso, elaborado con finos bordados elaborados por las clarisas o alguna otra orden. Pero no únicamente trabajan esos bordados, también se encargan del traje de la Santísima Virgen del Pueblito.

Como se ha mencionado, los regalos ofrecidos a mayordomos y tenanches, deben incluir una jarra de chocolate artesanal. Este año, la madrina obsequió, además, un canasto con una preciosa servilleta bordada; aunque, en escritos de cronistas anteriores se indica que han regalado crucifijos; incluso, en alguna ocasión, la madrina dio una medalla de plata a cada señora, ocurrió en los años setentas. Siguen haciendo el esfuerzo para que el recuerdo perdure entre las familias.

Es muy lucidora la fiesta de la mayordomía, resulta una de las tradiciones más guardadas. A mediodía la mayordomía recibe a padrinos con mole, muchas personas toman parte en la preparación, porque todas las familias de mayordomos y otros invitados asiste. Normalmente, esta actividad se lleva a cabo fuera de la sede del primer mayor, esta ocasión es en la calle Hidalgo, que es muy amplia, a veces la calle es angosta y así se realiza.
Mandas hacen sonar campanas todo el recorrido, desde donde fue el desayuno hasta la casa del mayor, es un trayecto de 2 a 3 kilómetros, recorren a pie, tienen muy arraigada la costumbre a caminar.

Cabe señalar que, el mole es confeccionado por manos de todas las mujeres de la mayordomía, ya sea tenanches o esposas de mayordomos o parientes, si un año a una mujer le correspondió ser madrina del Niño Dios, la familia le ayuda con comida, pollos con mole, etc., esta vez, en el desayuno había una gran cantidad de bellas jarras, se trató de un aporte familiar. Así ocurre en cada una de las corporaciones, cuando vienen las fiestas de febrero que son patrimonio cultural de Querétaro, hay ayuda de todo el pueblo, por ejemplo, el Día del Caldo se le regala al mismo pueblo el caldo, pero alrededor de cada tenanche, hay una familia que brinda respaldo, por tal motivo, resulta viable costear todas esas festividades; la gente es muy generosa.
La banda es puesta por la mayordomía, primero camino al Santuario, luego del Santuario al desayuno; y después, del desayuno hacia donde regresarán.

Los mayores con sus acompañantes, regularmente sus esposas, pero puede tratarse de su mamá, alguna hermana, incluso, su hija. En el caso de que sea la tenanche, y se encuentre soltera, puede acompañarle su padre, hermano, hijo, etc., no se permiten parejas en unión libre, el cargo de manda, como se mencionó anteriormente, es para quien quiere servir pero no cubre requisitos para ser Tenanche.
El primer mayor carga con una responsabilidad más grande, pero consiguen diversos apoyos. El número 8, no tiene que aportar dinero porque la idea es que todos puedan participar aunque no tengan la condición económica, pero debe tener disposición. Asimismo, el sargento es quien va lanzando los cohetes, también se le llama cohetero, tiene su acompañante, pero su única obligación es esa; y, deben tener premiso de Protección Civil.

La mayordomía debe resguardar la imagen de la Tenanchita durante todo el año y dedicar oración del Santo Rosario, con el firme objetivo de que la adoración y devoción a la nuestra madre Santísima perdure.

En el Pueblito se realiza el desfile de Reyes, no pertenece a la mayordomía, se trata de una actividad que desarrollan, tanto el Santuario como la Parroquia, ambos lo hacen por separado, tienen diferentes rutas y horarios, pero en los dos recorridos dan dulces y juguetes a niñas y niños. También hacen sus posadas y cada día corresponde a una corporación diferente, la mayordomía corre con la primera, solicitan apoyo a familiares para llevar ponche, tamales, dulces, piñatas, etc.

Por otra parte, los rosarios a la Virgen de Guadalupe se desarrollan en diferente casa; y, el 8 de diciembre se celebra a la Virgen de la Concepción, motivo por el cual, también se efectúa el rezo del Santo Rosario.

Para concluir su intervención Ardón Martínez destacó que; El Pueblito, atesora gran misticismo, devoción y fe.


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