- Teotihuacan, Epazoyucan, Amecameca y Santa Lucía conforman la oferta
-
Las experiencias combinan patrimonio arqueológico, paisaje, arte y divulgación histórica
Durante abril de 2026, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, invita al público, a través de su programa de Paseos Culturales, a descubrir algunos de los territorios, vestigios y saberes que han dado forma a la memoria cultural de nuestro país.
La oferta reúne recorridos por localidades como Teotihuacan, Epazoyucan, Amecameca y Santa Lucía, en una serie de experiencias que enlazan patrimonio arqueológico, paisaje, arte y divulgación histórica.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, señaló que “los Paseos Culturales del INAH permiten acercarse al patrimonio desde la experiencia directa del territorio, donde la historia, el paisaje, el arte y las prácticas vivas se encuentran. Cada recorrido es una invitación a conocer de otra manera los bienes culturales y naturales que forman parte de nuestra memoria colectiva”.
El primero de los itinerarios, programado para el sábado 18 de abril, se centra en la riqueza artística de Teotihuacan. Algunos de los ejemplos más sobresalientes del arte mural mesoamericano se resguardan en dicha ciudad, en la que la pintura, el color y los símbolos aún revelan la complejidad cultural de una de las civilizaciones más influyentes del México antiguo. El paseo ofrece la oportunidad de visitar el Museo de Murales Teotihuacanos y el Palacio de Tepantitla, espacios fundamentales para apreciar la maestría plástica de los teotihuacanos. El recorrido cerrará con la visita a un artesano contemporáneo dedicado al trabajo de la cerámica y la obsidiana.
Uno de los materiales emblemáticos del mundo prehispánico es la obsidiana, esencial durante siglos para la fabricación de herramientas, objetos rituales y piezas de intercambio. Por ello, al día siguiente, domingo 19 de abril, el paseo al Geoparque Cerro de las Navajas, en Epazoyucan, Hidalgo, invita a recorrer uno de los grandes yacimientos de dicho vidrio volcánico, en un trayecto en el que confluyen naturaleza, historia y trabajo artesanal. La jornada incluirá vestigios arqueológicos, antiguas y actuales minas de extracción, así como la visita al taller de un artesano local que mantiene viva la tradición familiar en la transformación de la obsidiana en diversos objetos.
Para el sábado 25 de abril se acudirá a Amecameca, en las faldas de la Sierra Nevada, región que conserva una historia ligada a la memoria virreinal, al paisaje y a los caminos que atraviesan el territorio. Vinculada con la figura de sor Juana Inés de la Cruz, Amecameca ocupó un lugar relevante desde la época colonial. Más allá de dichas referencias, el paseo propone acercarse a la dimensión de su espesor histórico, sus antiguos espacios productivos y los paisajes naturales que aún preserva.
Para cerrar, el domingo 26 de abril, el INAH propone un viaje a otro tiempo. Mucho antes del surgimiento de las grandes civilizaciones, durante el Pleistoceno, la Cuenca de México fue escenario de procesos geológicos, paleoambientales y biológicos fundamentales para comprender el poblamiento del continente. El paseo Quinametzin, en el Museo Paleontológico de Santa Lucía, invita a adentrarse a ese pasado remoto y a conocer el trabajo de arqueólogos y especialistas, a partir de los hallazgos recuperados en la zona del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, así como de materiales procedentes de los sitios prehispánicos de Tlateles, Michpilco y Xaltocan, que amplían la comprensión de la historia más antigua de la región.
Con los Paseos Culturales, el INAH refrenda su compromiso con la divulgación del patrimonio cultural y natural de México, mediante iniciativas que promueven el conocimiento, la apropiación social y la valoración de los bienes históricos que resguarda el país. A través de sus recorridos, impulsa experiencias que invitan a las y los visitantes a reconocer la riqueza y diversidad de nuestro pasado, así como su presencia viva en el territorio y en las prácticas contemporáneas.





