Rubí, director técnico del UD Almería, habló en rueda de prensa previa al enfrentamiento contra el Sporting de Gijón en el Estadio Municipal El Molinón-Enrique Castro “Quini».
Al respecto precisó que lucharían hasta el final por la obtención del ascenso directo, y pese a tratarse de algo complicado, para ellos todo pasaba por ganar en Gijón, lo cual sería muy difícil, sobre todo por esperar a conocer otros resultados. En este punto, cabe recordar las dos fechas anteriores, cuando el elenco almeriense no logró siquiera un triunfo, y ahora debería ganar, además de aguardar por la pérdida de puntos del Deportivo en su visita al Pucela.
Superaron la forma de caer ante Las Palmas, y se sentían esperanza por lo complicado del partido en Valladolid para el Depor, aunque como era sabido, Gijón también sería más difícil para Almería de lo aparentado. El rival en turno estaba bien trabajado y era versátil al frente. Aunado a lo anterior, era su última aparición ante su hinchada en condición de local, y el nuevo entrenador asistiría al compromiso, por ende, los jugadores tendrían una mayor motivación.
Yá en el partido, Otero ya había marcado su doblete cuando recién superábamos el primer cuarto de hora del compromiso, Almería tenía más tiempo la pelota, sin embargo, no logró disminuir la desventaja hasta que avecinaba la hora del compromiso, lo hizo por conducto de Miguel de la Fuente. El partido fue ríspido, se cometieron 25 faltas. 4 jugadores locales fueron amonestados, 5 visitantes recibieron el cartón preventivo. Pablo Vasquez sentenció a 9 minutos del final.
Con este resultado el equipo de Rubí se vio imposibilitado de ascender directamente e irá al playoffs.




