Fotografía de Xinhua
Esmaeil Baghaei, vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, dijo este lunes que Irán de buena fe, ha reducido el periodo para implementar el plan de siete días propuesto por Teherán en septiembre a dos días.
En este contexto, precisó que si se cumplen las demandas de Irán, habrá la posibilidad de restaurar la seguridad en el Estrecho de Ormuz e iniciar el proceso de negociación en poco tiempo, sin embargo, todo esto depende de la decisión tomada por la parte estadounidense sobre cómo proceder respecto al futuro del proceso.
En paralelo con el anuncio del ministerio, el presidente iraní Masoud Pezeshkian, hizo notar el lunes que su administración está comprometida a dar solución a los retos a través del diálogo, señalando que el líder supremo Mojtaba Jamenei ha concedido al gobierno determinadas facultades a fin de buscar soluciones diplomáticas.
Bajo esta misma línea, subrayó que nadie se beneficia de la guerra, pero los «enemigos» no podrán hacer que Irán se rinda.
Al mismo tiempo, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, aseguró que las consultas mediadas por Catar y Pakistán se han vuelto «extremadamente intensas», con frecuentes visitas de delegaciones, conversaciones telefónicas e intercambio de mensajes.
Para finalizar su intervención, Araghchi, la reafirmó la disposición de Irán tanto para la diplomacia como para la defensa, no obstante, advirtió que cualquier nueva escalada militar por parte de Washington provocaría una respuesta «mucho más amarga y severa».



