Exposición homenaje a Jaime Sabines en el centenario de su natalicio.
Poeta de los sentidos y las ilusiones, los deseos y las aflicciones, que inculcó a varias generaciones de lectores el amor a la poesía y la responsabilidad en la vida y frente a la muerte. Jaime Sabines persevera en una incapacidad exquisita: su renuencia a envejecer. Y ahora que cumple su primer siglo de existencia, celebramos esa energía seductora que nos estremece de la cabeza a los pies, y lo hacemos leyéndolo, pensándolo e imaginándolo a través de las representaciones de un sinfín de artistas plásticos y visuales, y un puñado de coleccionistas del instante:
Fernando Aceves Humana, Gilberto Aceves Navarro, Miguel Ángel Alamilla, Mónica Álvarez Herrasti, Alicia Amador, Perla Arroyo, Daisy Ascher, Maribel Avilés, Rodrigo Ayala, Oscar Bachtold, Juan Berruecos, Jeannette Betancourt, Jordi Boldó, Valerie Campos, Beatriz Canfield, Ana María Casanueva, Ulises Castellanos, Alberto Castro Leñero, Miguel Castro Leñero, Eliane Cassorla, Margarita Chacón Bache, Eunice Chao, Gilberto Chen, Rogelio Cuéllar, Barry Domínguez, Mónica Dower, Laura Echeverría, Beatriz Ezban, Aldo Flores, Ana Fuentes, René Freire, Filogonio García, Vanesa García Lembo, Renata Gerlero, Tomás Gómez Robledo, Ilse Gradwhol, Natasha Grey, Carlos Gutiérrez Angulo, Patricia Henríquez, Jazzamoart, Saúl Kaminer, Lenka Klobásová, Salvador Enrique Lacroix, Arturo Lazcano Botello, Mayra León, Adolph Lichtenberg, Maritza López, Águeda Lozano, Gabriel Macotela, Luis Manuel Serrano, Eugenia Marcos, Manuel Marín, Marit, Héctor Massiel, Alfonso Mena Pacheco, Octavio Moctezuma, Leticia Morales Bojalil, Mónica Ortega, Roberto Portillo, Coral Revueltas, Jorge Ismael Rodríguez, Rubén Rosas, Pablo Rulfo, Jeanne Saade Palombo, Nunik Sauret, Sebastian, Federico Silva, Ana Luisa Solar Horcasitas, Patricia Soriano, Luciano Spanó, Carolina Tangassi, Fabiola Tanus, Eloy Tarsicio, Esmeralda Torres, Paloma Torres, Laura Vázquez, Héctor Velázquez, Teresa Velázquez, Jorge Yázpik, Ernesto Zeivy, Irene Zundel.
Sin duda alguna:
Es la sombra del agua
y el eco de un suspiro,
rastro de una mirada,
memoria de una ausencia…
Póker de versos que atesora un ideario delirante y expansivo, el de una sensibilidad a ultranza que nos conmueve y en una paradoja infinita nos lanza a la aventura de sumergirnos en el otro para perfeccionar nuestra identidad. Ser en el otro, ser con el otro, ser para el otro, ser dos reconciliados en la utopía de la unidad…
El mejor favor que podemos hacerle al poeta chiapaneco de ascendencia libanesa y que él desde la condición intangible de su escritura nos hace consiste en sumergirnos en sus palabras preñadas de deseo, melancolía, evocación sentimental…
Eso, y solo eso, pretende la Casa Jaime Sabines y el Centro Cultural San Ángel: imbuirnos del placer de la lectura.
Luis Ignacio Sáinz y Pilar Jiménez Trejo, curadores.




