Guadalupe Ximena Flores Valadez, especialista en optometría y rehabilitación visual del Instituto Mexicano de Oftalmología (IMO), al dar principio a su ponencia «Evaluación integral de las capacidades visuales en el paciente con baja visión», dentro del curso presencial de Orientación y Movilidad para socios ICEVI Latinoamérica-Subregión México, trajo a la memoria datos duros tomados de estimaciones pertenecientes a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En 2012, se registraron 285,000,000 de personas con discapacidad visual en el mundo. De ese total, 39,000,000 son ciegas; y, 246,000,000 presentan baja visión.
En este respecto, precisó que la debilidad visual es una condición que afecta directamente la percepción de las imágenes total o parcialmente. De igual modo, son cambios en la visión, relacionados con las destrezas y habilidades del individuo con base en la visión funcional. También se considera una restricción o ausencia de la capacidad de efectuar una actividad, en la forma o dentro del margen considerado normal para un ser humano.
Además, remarcó que la baja visión es una condición visual padecida por una persona con una disminución significativa de su visión y que no mejora la agudeza visual más de 20/70 en ambos ojos después de cualquier tratamiento médico, quirúrgico, uso de lentes de armazón o de contacto, pero que es capaz de utilizar la visión con el fin de llevar a cabo actividades cotidianas después de integrarse a algún programa de rehabilitación.
Conforme a información vertida por la OMS, la visión frágil va de 20/25 a 20/60; mientras la baja visión leve es de 20/70; y, la baja visión moderada; 20/70-20/100, en tanto que, la baja visión severa involucra 20/200-20/400. La ceguera corresponde a menor 20/400.
Enseguida mostró tres ejemplos de capacidad visual con corrección: 00 200/400, 01 20/20 (30,40,50); 00 20/200, 01 20/60; y, 00 20/80, 01 20/60.
En torno a la visión frágil, señaló que es el parámetro de capacidad visual ya con corrección entre la visión normal y la baja visión. Puede presentarse en pacientes con enfermedades oculares en fases iniciales, es decir, conserva una agudeza visual relativamente buena, pero experimentan dificultades reales en actividades como leer, trabajar o conducir, debido a factores del entorno.
La agudeza visual entre 0.8 y 0.3 decimales (20/25 a 20/63 Snellen) en el mejor ojo con corrección. La persona requiere más iluminación a causa de la disminución de la sensibilidad al contraste. En el caso de la fotofobia o deslumbramiento, molesta excesivamente la luz.
Por otra parte, Krister Inde y Örjan Bäckman publicaron en 1988 sobre la clasificación por grupos funcionales:
Grupo 1 Alteraciones Campímetricas Centrales.
Grupo 2 Reducción Periférica del Campo Visual.
Grupo 3 Hemianopsias
Grupo 4 Alteraciones no exclusivas del Campo Visual.
Aunado a lo anterior, explicó que la función visual es el rendimiento fisiológico del sistema visual, es decir, cómo funcionan las estructuras del ojo y las vías visuales sin considerar todavía, cómo la persona usa esa visión en su vida diaria. El concepto referido con antelación, también se refiere a la manera en que una persona utiliza su visión para ejecutar actividades diarias, ya sea leer, desplazarse, reconocer rostros o desempeñarse en la escuela o el trabajo.
Luego exhibió cartillas para la valoración de la agudeza visual.
Después especificó que la sensibilidad al contraste es la capacitad del sistema visual para detectar pequeñas diferencias de luminancia entre un objeto y su fondo.
Los filtros de control espectral son lentes tratados con pigmentos minerales o sales metálicos que bloquean selectivamente las longitudes de onda corta ( azul-violeta).
Por otra parte, el test de Farnsworth-Munsell D-15 es una prueba rápida vinculada con la visión cromática, es importante conocer el origen: defecto congénito o adquirido.
Concerniente a los programas de Rehabilitación-Habilitación visual, especificó Flores Valadez, que la estimulación visual es una serie ordenada de experiencias visuales secuenciadas de acuerdo a la edad y maduración del infante, y encaminadas a que su desarrollo visual se aproxime al que consideramos normal.









