Fotografía de Lavie
Olympique Lyonnais (OL), equipo siete veces campeón de la máxima categoría del fútbol francés, liga en donde milita actualmente.
Es recordado por haber vivido sus mejores tiempos de 2001 a 2008, cuando obtuvo de forma consecutiva todos los campeonatos de Primera División en Francia, ostentados hasta hoy.
Katim Benzema, merecedor al Balón de Oro en 2022, también ganador en cinco ocasiones de la UEFA Champions League (UCL) y cuatro de LaLiga con el Real Madrid; además de cuatro de Ligue1 con OL y, una de la Saudi Pro League, portando la elástica del Al-Ittihad, entre otros logros colectivos e individuales, es sin duda, el canterano más relevante del OL para el fútbol mundial, no obstante, el jugador con mayor trascendencia en el palmarés del club es el brasileño conocido como Juninho Pernambucano, líder del equipo durante el dominio del Lyon en el balompié francés, considerado el mejor de todos los tiempos del fútbol profesional en la ejecución de cobros de falta directa.
Los hechos referidos con antelación situaron a OL en un contexto internacional de este deporte, pese a que su rama femenil es el equipo con mayor cantidad de trofeos en la Division 1 Féminine, actualmente llamada Arkema Première Ligue.
Desde su fundación en 1970 ya suma 19 campeonatos, el último en la temporada 2025/2026; y, el primero en la 2006/2007; únicamente no ganó en 2020/2021, cuando cedió ante PSG. También acumula 8 copas de Liga de Campeones Femenina de la UEFA.
La notoriedad del OL femenil en el ámbito futbolístico acentúa la importancia de la decisión tomada por Zoe Muller, al optar por el abandono de la disciplina deportiva y enfocarse en el camino trazado por su fe.
Crecida en una familia muy deportista, sus padres ejercían la docencia en educación física, fue la hija intermedia entre dos hermanos. Ambos iniciaron la práctica del fútbol a muy temprana edad, derivado de lo anterior, emergió la imperiosa necesidad de compartir algo con ellos y dio comienzo su involucramiento en el mismo deporte, tenía entre seis y siete años. Empezó jugando con hombres, también se inmiscuyó en un club local nombrado FC Valde Loup, cerca del pueblo pequeño de Bonçon. Paulatinamente incrementó su nivel mientras ascendía de categorías en otros clubes, era una quinceañera cuando se había convertido en la única chica que jugaba con y contra hombres en ese nivel; pudo hacerse un espacio donde antes había sido vista como alguien menor.
Al borde del campo en el transcurso de un partido fue observada por un buscador de talentos, él pasó la información correspondiente a la sección femenina del OL. Poco a poco fue adentrándose, efectuó pruebas, hasta que un día recibió un mensaje del centro formativo del Olympique Lyonnais para incorporarse a la mejor entidad francesa y europea.
Al respecto, Zoé dijo a la creadora de contenido católico; Juliette, que ella estudiaba por la tarde y a lo largo de la mañana se dedicaba a entrenar con su nuevo equipo. Sostenía compromisos por toda Francia, viajaba por tren y autobús; disponía de tiempo escaso para el estudio, aunque disfrutaba en gran medida esa bonita etapa.
A la postre, su entorno no le satisfizo del todo, las fiestas y apariencias en París resultaban poco significativas. Un día acudió a la Sagrada Eucaristía con una amiga, pese a ir sin expectativas ni entender los momentos de la celebración, la inmensa paz sentida le originó la necesidad de volver.
Bajo esta misma línea, Zoé hace notar la valía de Paray-le-Monial, ya que durante una sesión ahí, tuvo la experiencia determinante de sentir la presencia real de Jesucristo en su adoración. Cabe señalar que este santuario católico situado en Borgoña, es considerado el centro mundial de la devoción del Sagrado Corazón, incluso, atrae a miles de visitantes cada año, debido a sus apariciones a Santa Margarita María de Alacoque en el siglo XVII.
Margarita María falleció el 17 de octubre de 1690, pero en el transcurso de diecisiete años recibió la presencia del Sagrado Corazón, quien le dio a conocer todos sus secretos, y lo más importante, le dio a conocer la promesa sobre el goce de la vida eterna para las personas que decidan acercarse a la Comunión y la Eucaristía. La Santa recibió la encomienda de sugerir al rey la consagración de Francia al Sagrado Corazón. Nunca obtuvo respuesta por parte de Luis XIV.
Volviendo al tema de Zoé, la joven pidió a Jesús que le exhibiera si existía realmente y ansiaba conocerlo en persona, fue entonces, en el momento de ir de la capilla hacia la pradera, experimentó la certeza de que Dios está presente y le ama. Por ende, su cambio dejó de ser algo vinculado a lo intelectual o a un sentimiento de paz, y pudo convertirse en un vínculo con alguien que le conocía a detalle.
Zoé decidió externar su fe, el cambio fue tan evidente que su madre sintió la motivación de buscar a un sacerdote para entender de manera idónea lo sucedido. La ex atleta ya inmersa en grupos de oración y un año sabático para dar seguimiento a su formación, descubrió el significado del silencio como lugar de privilegio para hallarse con Cristo; peregrinó sin recursos económicos en el Camino de Santiago, pudo aprender a depositar las preocupaciones en las manos de Dios.
Pese a que en algún tiempo, la inspiración en Santa Teresa de Ávila le había originado el interés por la vida religiosa, encontró su vocación en el matrimonio y la familia. Asimismo, Zoé destaca el desafío de reducirse para facilitar el crecimiento de Jesús en su interior.
Hoy por hoy, Zoé insta a testimoniar con la fe día a día, haciendo notar cómo los corazones tienen sed de conocer acerca de Dios. Por cierto, Zoé Muller evidencia su caso en el filme «Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin».


