Francisco Martín Romero, presbítero integrante de la Orden de Franciscanos Menores, celebró la Sagrada Eucaristía el sábado 13 de junio del año en curso en el templo de San Antonio de Padua.
En primer lugar hizo notar que debe verse la gracia de Dios, el Padre Santísimo llevó a la existencia a San Antonio y lo llamó al seguimiento de Cristo. La Segunda Lectura de San Pablo a los Efesios, señala que el Señor lo colmó de sus gracias y dotes, tanto naturales como sobre naturales. En este punto, remarcó cómo de manera muy fecunda con la sabiduría, se puede aprender del Santo antes mencionado a dar gloria a Dios en su santísimas trinidad.
El Padre misericordioso, en Lisboa le concedió dones por medio de su posición social con su familia, ya que tuvo una buena educación para un carácter sencillo, tenía la gracia de la maleabilidad, fácilmente ponían la mano sobre él, su madre, padre y Dios. Contó con un don muy interesante y nato, una memoria fabulosa e inteligencia sobresaliente para crecer en la fe. El Santo no se hizo humilde al hacerse franciscano, empezó su humildad y fe en Lisboa con los suyos.
San Antonio tenía facilidad para la meditación e interés por la Sagrada Escritura del Señor, quien lo llamó en Coimbra a la vida de los Agustinos, donde estudió las ciencias básicas de aquel tiempo, como las artes, matemáticas y retorica, etc.
Ya siendo fraile agustino y sacerdote, se enfocó en el estudio de la Sagrada Escritura, pero con su Espíritu de oración pudo desarrollar una devoción inmensa a la Biblia, y con la palabra de Dios a su interpretación. Para este propósito le resultó útil haber estudiado las ciencias del siglo XIII.
Fue un sacerdote sobresaliente San Antonio de Padua. En la Primera Lectura se muestra con la prudencia de la sabiduría sin presumir, no alardeaba su amistad con Cristo ni sus cualidades como la fe, esperanza y caridad.
El señor lo llamó a ser fraile menor de los Franciscanos, le dio el deseo de dar la vida por los demás, con el permiso del papa entró a la orden y fue recibido. Tenía un don especial para la oración contemplativa.
El padre Francisco invitó a ver el camino de Dios en la persona de San Antonio de Padua. Seamos como él y sigamos la misión que Dios quiera. Y para finalizar su intervención, acentuó que como cristianos íntegro debemos ser coherentes y leales.








