Bradford recibió a Bolton Wanderers, ambos equipos mostraron cautela de inicio, sabedores de la importancia del enfrentamiento debían conducirse de forma adecuada para no causar inconvenientes. El director técnico del Bolton, Steven Schumacher, habló con el extremo cedido por el BHAFC, Amario Cozier-Duberry, quien brindó un lindo partido de ida, sin embargo, ya había incurrido en un par de pérdidas de balón en lo que iba del encuentro. El estratega debió poner orden con el firme objetivo de evitar un avance complicado de los locales. Mason Burstow halló al jugador antes mencionado, posteriormente un centro llegó a Aden Baldwin, pero su pase con el pecho a Sam Walker no fue acertado, lastimosamente para la visita Josh Sheehan no pudo controlar el esférico. El partido lucía un tanto cuanto difícil para el Bradford; dado que el invitado exhibía un mejor semblante y si lograba irse arriba 2-0 en la eliminatoria, es poco probable que puedan remontar, una remontada de los locales se veía complicada. Acabó la etapa inicial.
Ya en el complemento, BWFC que había sido mejor en el transcurso del partido, llegó un lapso en el que se vio bajo presión. Jackson recibió una falta que pudo dar lugar a una jugada de riesgo, pero el centro no fue bueno, derivado de lo anterior, el invitado sacó la pelota. El Bradford pensó que había logrado algo muy importante, cuando Jack Bonham contuvo el testarazo de Nick Powell y el rebote cayó a Kayden Jackson, quien remató de cabeza para marcar, pero había bandera levantada. Bien Bonham aunque Jackson fue pillado en offside. Más tarde el balón llegaría al área del Bradford, la defensa incapaz de despejar, vio la gran destreza de Xavier Simons para acomodarse el balón y disparar, Bolton abrió el marcador. Bradford vivía su mejor momento en el partido justo en el momento que BWFC liquidó el pleito. En ese instante se hacía notar de forma contundente la hinchada del Bolton. Triunfo del BWFC, que lo deja en la final por el último ascenso al Championship contra Stockport.



