Fuente: Netas Divinas
Fotigrafía de archivo.
Ante la colocación de lonas por parte de comerciantes de la calle Tecnológico en rechazo a
la obra de Calle Completa en el tramo comprendido entre las calles Pino Suárez e Hidalgo,
los colectivos y organizaciones de movilidad segura y sostenible de la ciudad de Querétaro
expresamos nuestra postura de respaldo firme e irrestricto a este proyecto. Hacemos un
llamado urgente a que ningún interés económico o comercial sea puesto por encima de la
seguridad, la integridad y la vida de las personas. Este principio no es negociable.
La Avenida Tecnológico no es una vía cualquiera. Durante el Conteo Ciclista 2024, este
corredor registró el mayor número de personas usuarias de la bicicleta en todo Querétaro,
con aproximadamente 1,200 ciclistas transitando por este punto cada día. Es también el
lugar donde se concentra la mayor afluencia de mujeres en bicicleta de la ciudad, de
personas que ejercen movilidad del cuidado —madres, padres y cuidadores que transportan
a otras personas— y de estudiantes que se desplazan hacia la Universidad Autónoma de
Querétaro y el Instituto Tecnológico de Querétaro, dos de los principales generadores de
viajes en el eje sur-norte de la ciudad. Estamos hablando de miles de personas cuya
movilidad cotidiana depende directamente de que este corredor sea seguro.
La obra de Calle Completa tiene también una dimensión de justicia que no puede omitirse:
las personas con discapacidad. En su configuración actual, este tramo de Avenida
Tecnológico no garantiza condiciones dignas ni seguras para personas usuarias de silla de
ruedas, personas con discapacidad visual o cualquier persona que requiera de banquetas
adecuadas, rampas funcionales y espacios libres de obstáculos. La ampliación de
banquetas y la reconfiguración del espacio público que contempla esta obra no son mejoras
estéticas: son una obligación del Estado para garantizar el derecho a la movilidad autónoma
e independiente de todas las personas, sin importar su condición física. Excluir a las
personas con discapacidad del diseño de la ciudad es una forma de violencia que esta obra
tiene la oportunidad de corregir.
En su configuración actual, este tramo incumple con lo establecido en la normativa vigente
para el tránsito seguro de personas peatonas, con discapacidad y ciclistas. Las altas
velocidades a las que circulan los vehículos automotores y la ausencia de infraestructura
ciclista confinada convierten esta vía en un punto de alto peligro, reportado reiteradamente
por la ciudadanía. Para las personas ciclistas, circular sin confinamiento en esta avenida
implica exponerse a condiciones de riesgo severo: no existe barrera física alguna que las
separe del flujo vehicular. Para las personas con discapacidad, la ausencia de
infraestructura adecuada simplemente significa que esta parte de la ciudad no existe para
ellas. La obra no es una propuesta arbitraria: es la respuesta a una deuda histórica en
materia de seguridad vial e inclusión urbana.
La obra representa además una oportunidad estratégica para la conectividad de la ciudad.
Actualmente solo faltan tres cuadras por confinarse para completar este corredor ciclista en
el tramo de Avenida Tecnológico, lo que lo convertiría en uno de los ejes sur-norte más
seguros, funcionales e integrados de Querétaro. Con la consolidación de esta
infraestructura, se proyecta un incremento considerable en el número de personas que
optarán por la bicicleta como modo de transporte principal, tal como ha ocurrido en
corredores similares en otras ciudades del país y de América Latina.
Respecto al descontento expresado por el sector comercial, reconocemos su preocupación,
pero señalamos que la percepción de que los clientes en automóvil son los principales
sostenes del comercio de proximidad no está respaldada por la evidencia científica.
Múltiples estudios realizados en ciudades de América Latina, Europa y América del Norte
demuestran que las personas que se desplazan a pie y en bicicleta realizan compras con
mayor frecuencia que quienes llegan en automóvil, especialmente en entornos de comercio
urbano como este. La ampliación de banquetas y la instalación de ciclovías confinadas
incrementan el flujo de personas frente a los locales, generando más oportunidades de
venta. Experiencias documentadas en ciudades como Bogotá, Ciudad de México y Buenos
Aires confirman que, a mediano y largo plazo, los comercios ubicados en corredores
intervenidos bajo el esquema de Calle Completa registran mejoras en su actividad
económica. Invitamos a las personas comerciantes a basar su postura en datos y a abrirse
al diálogo informado.
Es fundamental aclarar que el descontento expresado a través de las lonas representa la
postura de un sector particular. Las personas que habitan la zona, los estudiantes, las
familias, las personas con discapacidad y la ciudadanía en general han manifestado su
respaldo a la obra. Una ciudad que diseña sus calles únicamente para el automóvil es una
ciudad que excluye: excluye a quienes van en bicicleta, a quienes caminan, a quienes usan
silla de ruedas, a quienes cuidan. La infraestructura segura e incluyente no es una amenaza
para la comunidad: es una exigencia legítima de quienes la recorren cada día con su cuerpo
expuesto.
Asimismo, es importante señalar que la implementación de este proyecto también responde
a un proceso formal de participación ciudadana. En la primera Audiencia Pública solicitada
por la ciudadanía en Querétaro, se presentaron 191 firmas acompañadas de credenciales
de elector (INE) válidas, lo que permitió activar este mecanismo de diálogo directo con la
autoridad municipal. Entre las peticiones y acuerdos generados en esa audiencia con el
Presidente Municipal, Felipe Fernando Macías Olvera, se incluyó la necesidad de avanzar
hacia intervenciones de Calles Completas y mejoras en la seguridad vial en corredores
estratégicos de la ciudad, entre ellos Avenida Tecnológico. Este antecedente demuestra que
la demanda por calles más seguras no surge de manera improvisada, sino de un proceso
legítimo de participación ciudadana respaldado por la ley.
Exigimos que la obra continúe sin interrupciones, que las autoridades no cedan ante
presiones que colocan el estacionamiento privado por encima del derecho a la movilidad
segura e incluyente, y que se garantice el cumplimiento de la normativa vigente. La vida, la
integridad y la dignidad de las personas siempre deben estar por encima de cualquier
interés económico. Sin excepciones.



