La Mtra. Irina Índigo aseguró que todo artista, independientemente de la voluntad, siempre identifica su vocación por señales que se van presentando; en su caso, desde niña descubrió su gusto por el arte, a partir de una edad temprana, hallo su pasión, se fijó un sueño; y, a los 10 años se principió en el teatro, y cuando cumplió la mayoría de edad, ingresó a estudiar música. Ahora, sólo quedaba seguir su misión, utilizando el talento que Dios le había conferido, porque conforme a lo afirmado textualmente por la artista: “Dios no da ningún talento, ni un sueño, que no puedas hacerlo realidad”.

Precisó que contar con la bendición de crear, constituye una enorme responsabilidad; toda vez que, uno desconoce hasta dónde puede llegar, caso contrario ocurre con otro tipo de manifestaciones artísticas que son más abstractas, porque en éstas si se tiene una idea clara de la dimensión que se puede alcanzar, debido a que el espectador realiza una maravillosa interpretación sobre lo que asimila en el momento; en cambio, cuando se trata de palabras, como sucede con los escritores, poetas o músicos, “el tamaño de la responsabilidad se escribe en mayúsculas y remarcándolas”, en este caso se debe proceder con el debido respeto, derivado de que se desconoce a los oídos de quien llegarán, y bajo qué circunstancias, porque pueden ser escuchadas por una persona colmada de motivación; sin embargo, puede suceder que quien recibe el contenido, se encuentre al borde del abismo; derivado de lo anterior, resulta indispensable ser cuidadoso del empleo que se da a cada una de las palabras; en este sentido, afirmó que llevar a cabo esta actividad es un don; motivo por el cual, es imperante tenerle un profundo respeto; y, llevarlo con honor.

La Mtra. Índigo considera que desde el comienzo de este gran compromiso hasta hoy en día, sigue siendo igual, aún es una persona que lucha por estar en contacto con el mundo interior la mayor del tiempo que le sea posible, siempre con los pies en la tierra. Aunque no le es factible lograr contactar con su punto más íntimo en cada momento, porque todo el tiempo nos encontramos sumergidos en una vorágine, dentro de la cual nos hemos acostumbrado a vivir; no obstante, hay instantes muy luminosos, pero desafortunadamente, tiende a predominar la dinámica ruidosa que generalmente nos desconecta de lo importante.

Procedente de lo señalado con antelación, hizo notar la relevancia de cuidarnos y querernos, no sobrevalorarnos, ni desarrollar un comportamiento prepotente en nuestras relaciones interpersonales, porque no somos mejores que nadie; bajo esta tesitura, afirmó tajantemente que para ella, ante todo se ubica la honestidad, en este punto, especificó que para proponerse llevar a cabo una carrera artística, es realmente importante tener claro que la honestidad siempre será la mejor vía de conectar con otros corazones,  “todos queremos ser amados y amar, cuando el arte se hace de corazón tocará a muchos, porque es un idioma inmenso, y porque no siempre se logra hacer los más importante, que es disfrutar el instante que ahora tenemos. Por ello, afanosamente intento conectar con la honestidad y disfrutar del momento, siempre con el fin de actuar correctamente, nunca disparar el ego, y seguir siendo la misma persona”.

Hizo resaltar que el principal obstáculo que tenemos todos, no exclusivamente los artistas, reside en controlar nuestra propia mente, porque de no hacerlo correctamente, será muy complicado crecer, “Es la mente quien nos dice no puedes, es muy difícil, sí, la otra persona pudo, pero tú no podrás, ¿Por qué?, fácil, no tienes talento ni contactos. Así es esa vocecita que constituye el mayor obstáculo; por ello, cállala; y, mantente fuerte, sigue el camino y encara tu destino”. La Mtra. Índigo afirmó que ella ha perdurado porque sabe mitigar esa voz; en relación a lo previamente dicho, recordó su infancia, en aquella etapa de su vida, ella cantaba, pero únicamente frente a su madre; lo cual, no le representaba problema alguno, porque para todas las mamás, cualquier actividad que realice un hijo, sin importar el nivel de su ejecución, el resultado será perfecto en todo momento; pero, se llegó el tiempo en que debió interpretar una canción frente a otra persona; y, para salir avante, debió callar la voz incómoda, una vez que la silenció, solamente restó entregarse de corazón, y efectuar su canto con toda el alma. En fin, así fue como principió su carrera, encontró la manera de superar barreras y abrir puertas.

El alma de su obra es el llamado a la trascendencia y a honrar la vida que le fue proporcionada, a raíz de lo anterior, acentuó la necesidad y responsabilidad que tiene por ramificarse; es decir, nulificar el pensamiento ensimismado, para que nuestra existencia no pase únicamente por nosotros; toda vez que, considera de suma relevancia aprovechar la fortuna de estar presentes, para lograr manifestarse de manera positiva en otras personas, porque estar vivos es un regalo maravilloso; además, contar con esos sistemas físicos y biológicos tan perfectos, aunado a todo lo que poseemos dentro para hacer posible la risa, el llanto, el odio, la compasión, la composición, etc., nos brinda un cúmulo de posibilidades para construir.

La Mtra. Irina se considera una dama sensible y comprometida consigo misma; y, con los demás, se detalla como una artista honesta, sin pretender aparentar ni fingir. Como noticia, es una generadora de oportunidades para los demás, porque en el preciso instante que mantiene una conversación con algún medio, en relación al festival online de mujeres cantautoras, se dispone a motivar una ocasión beneficiosa para los demás. Aseguró que las circunstancias no se le presentaron, ella dio lugar a las oportunidades; las cuales, son el espacio y el momento para concebirlas por uno mismo; en este caso, se ha originado la oportunidad de 24 mujeres de todo mundo para cantar sus obras desde la intimidad de su casa; y, a su vez, la gente tendrá la posibilidad de entrar a los hogares de estas artistas, con un nivel máximo de intensidad.

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