La titular de Cultura estatal; Paulina Aguado Romero, a través de su representante personal; Christian Ernesto Arredondo, dio la bienvenida a la inauguración de la exposición “El Heraldo” en el Museo de los Conspiradores.

Posteriormente, la Directora Estatal de Archivo; María del Carmen Zúñiga Hernández, tuvo a bien hacer notar que se ha colaborado con el Mtro. Christian Arredondo y el Patronato de las Fiestas del estado de Querétaro, para poder difundir de mejor manera la historia de Querétaro mediante una publicación que desde 1900 narra diversas tradiciones y costumbres del estado, que refleja principalmente, los valores que se viven desde entonces hasta ahora. Enseguida; Carmelita Zúñiga, procedió a efectuar el corte del listón para decretar oficialmente el anuncio de que la muestra ha sido abierta al público.

Durante el primer recorrido de esta exhibición, se hizo saber que varios pueblos antiguos, entre ellos Roma, ya festejaban eventos astrologicos relacionados a la Navidad; en relación a ello, se mencionó que ya en la época medieval, la Navidad adquirió ciertos elementos de porpiedad cultural con la expansión del cristianismo, como lo es el pino de Navidad, en la cultura europea de la península hispánica tomó sus propios elementos; los cuales, posteriormente fueron llevados a las indias occidentales con las conquistas castellanas.

A similitud de las fiestas celebradas en San Miguel de Allende en la época colonial, se puede concluir que en Querétaro, la Navidad era una festividad muy religiosa, celebrada en los templos con las misas de aguinaldos, nueve días previos al día del nacimiento, en las mañanas; y, por las tardes, lo que eran las jornadas (actualmente las posadas), en ambos eventos se daban bebidas calientes (precedente del poche y atoles), en Querétaro la Navidad se va a mencionar hasta 1826, que es cuando se narra la salida de carros biblícos (14 en total), en este tiempo la fiesta sale de los templos a las calles, entre los años 30 y 40 se agrupa la Junta de Navidad para realizar las fiestas, entre las actividades relacionadas a ello, se efectuaban corridas de toros, peleas de gallos, eventos deportivos y culturales, etc.

En la primer vitrina de la exposición se encuentran dos documentos originales y un facsímil, los originales pertenecen a la Dirección Estatal de Archivos, uno de los documentos en cuestión, trata sobre el reglamento de las carreras de caballos en 1882, y un informe de la Junta de Navidad de 1912. En el facsímil se da a conocer la narración sobre una cabalgata llevada a cabo en 1901 para anunciar las fiestas.

En la segunda estación de la muestra se presenta un Heraldo de Navidad de los años 90, donde las fiestas atraían a un gran número de personas; así mismo, en la página de la Sombra de Arteaga de 1890, aparecieron crónicas de las fiestas navideñas de 1889, y fueron tomadas de un períodico títulado “El Heraldo”, aunque no se tiene la certeza de que sea un antecedente de nuestra revista centenaria, esta revista de “El Heraldo de Navidad”, era un semanario literario de variedades, donde decía que las fiestas navideñas se habían juntado con las del fin de año, pero para el 31 de diciembre de 1900, no sólo era el fin de año, también era el inicio del nuevo siglo. Este Heraldo consta de 9 números en el año, en este ejemplar se encuentra la narración de elementos relevantes de la ciudad, un ejemplo de ello, fue cuando se puso en marcha la primera máquina de electricidad, con la que se iluminaron las calles y la pirmera cabalgata de niños. Los fundadores, que fueron Don Benito Reynoso, Luisa Olvera y Rosendo Rivera, tenían la idea Porfirista del Progreso y el Patriotismo.

En un ejemplar se aprecian a los niños disfrazados participando en la Cabalgata del anuncio, en la Navidad de 1901 se hizo un concurso literario y poético, la colección de datos que se conservan en los fondos especiales del Archivo General, y consta de 15 ejemplares, desde 1900 a 1977, dicha colección perteneció al Lic. Manuel Septién y Septién, porque en algunas de las pastas se puede apreciar su exlibris, se puede rastrear, incluso se puede comprobar a quienes pertenecieron antes de él, se sabe que se resguardaban en la Universidad Autónoma de Nuevo León y en la Universidad Autónoma de Querétaro. En la exhibición se tiene un documento con fecha del 3 de noviembre de 1912, donde los redacotores entendieron que El Heraldo de Navidad surgía cada año para cumplir su oficio de anunciar las fiestas queretanas, y gracias a la Junta se llevaba a la práctica para el progreso del estado, también se ilustró la llegada del primer ferrocarril a Querétaro.

En las fiestas de 1912 se realizó un concurso literario que se anunció en el número III; y, los ganadores vieron imperesa su obra en el último número públicado el 5 de enero de 1913, en ese tiempo ya se sentía la invasión de guerrillas revolucionarias, en esa publicación también se recuerda una inundación que arrastró casas, animales, etc., en 1912.

En el documento VII, se presenta el primer número el 30 de noviembre, los redactores dijeron que por las situaciones complicadas que atravesaba todo el país, y la crisis que agobiaba a Querétaro, se apreció en la portada de la publicación VII, el título “Debemos trabajar por la patria”. En 1914 no se publicó el Diario de Navidad, para julio de ese año, los guerrilleros revolucionarios se acercaron a la ciudad, los queretanos entraron en pánico y escondieron a la Virgen del Pueblito por temor al desacato de los Carrancistas, se cerraron templos, al parecer no se permitió la publicación de El Heraldo en 1916 y 1917. Los Constitucionalistas o Carrancistas tenían bajo su mando la ciudad, por ello en El Heraldo del 15 de diciembre de 1918, se publicó la redacción “No morirá el Heraldo de Navidad”.

El documento VIII de 1919, muestra que ya no se considera semanario, la portada se modifica y ya se presenta como Junta de Navidad, también se dio paso a la Comisión Auxiliadora de la Junta de Navidad, El Heraldo refleja la época; por tal motivo, aparecieron rostros de damas, quienes habían sido partícipes en la kermes realizada para recaudar fondos, dichos retratos manifiestan los cambios en las modas de aquellos tiempos, se publicitaron diversos comercios. Sin duda que en la secularizadión de las fiestas navideñas se aprecia la historia de los divertimentos en Querétao, ya que de 1919 a 1920 las procesiones se convirtieron en desfiles cívicos, los sermones en discursos, etc.

El Heraldo y la Junta de Navidad, son ejemplo de la secularización de las fiestas religiosas, pues las corridas de toros, eran las celebraciones lo menos piadosas posibles, tal documento a la par de la Sombra de Arteaga, son testimonios fieles de la queretanidad. La Sombra de Artega se tiene en el Archivo General desde 1867 hsta hoy, de igual manera, El Heraldo de Navidad se conserva desde 1900 hata el presente.